¡¡¡Oh!!! solo tú que sabes cuanto la amé, puedes decirme hoy si fueron amores fingidos o reales como las estrellas que lucen en tu firmamento.
Lancé todas las municiones de mi alma para conquistar su corazón y quedaron en nada. A mitad del camino encontré mil balas perdidas y en añicos mi esperanza que hoy claudica.
Diáfanas van mis miradas. Singular es mi vida. Utópico lo que soñé con ella.
No me verá nuevamente, ni la soñaré despierto. Para que jugar a amarse si en los sueños no se ama, se cree amar que es distinto.
Nuestra isla hoy está sola. Solo fue un cuento bien contado de sus labios lo que escuché esa vez. Las olas turbulentas también saben de amores profanos más que nosotros mismos. Ellas han presenciado amores de verdad. Como los de antaño. Los de los viejos, los que sabemos ya no vuelven ni se dan.
Una risa disfrazada más de la cuenta. Son carcajadas que esconden la realidad de un dilema.Mañana será otro día en que tampoco esperaré su llamada, ni ella las mías. ¿Quién no dijo la verdad?
Fue mágico mientras duró. Me acostaré pensando en sus ojos de águila, y deseos de volcán.
Tal vez sea mejor así. Me quedaré con menos peso en la conciencia. Es mejor no besar esos labios que no son para mi. Puede que su fuego me confunda y me queme en sus entrañas.
Mi reloj marca una hora que no es la de ella. Por eso me desvío de su camino. Ese camino que tantas veces pensamos nuestro y nos separó al final.
Solo Dios sabe cuanto la amé. Solo yo lo que sufrí por ella.
Mañana regresaré y buscaré en tus ojos la inocencia que perdí cuando marché.
viernes, 24 de agosto de 2012
jueves, 16 de agosto de 2012
Semáforo en Rojo...
Nuevamente otro semáforo en rojo que me recuerda los peligros de sus ojos negros...
Todo empezó así: creo que nos conocimos como se conocen las personas que están predestinadas a no amarse de verdad, sino desde la distancia solamente.
Una tarde cualquiera salto su imagen en mi chat de una forma espontánea. Así apareció ella, y me contagió con su alegría de brisa veraniega y su chispa rebosante de juventud.
Un amor no llega de la noche a la mañana como llegó ella a mi vida. La experiencia me dice que sus palabras fueron muy rápidas y de esa misma forma ella se iría. Siempre supe que no podía detener a quien nunca fue mía. Todos los días escuchaba su voz a lo lejos... y una rosa roja en mis recuerdos aún me habla de esos tiempos.
Llegó en esa época en que sucedieron muchas cosas raras en mi vida. Una fue ella. Y la otra mi otro yo. Los amores vienen y van como las risas y el llanto, como el divagar de un colibrí. Pero en realidad es algo libre, como un pájaro con alas grandes que turba el espacio y se hace pequeño a la distancia. Y se aleja cuando quiere sin restricciones, porque nada se lo impide. No vale la pena querer tenerla entre mis brazos hoy si aun así no llega ni con la aurora.
Me cuidé de decirle cosas que no sentía para no herirla, era mejor así, con la verdad era mejor. Y aunque casi siempre creí en ella, sé que en la mayoría de ocasiones me mintió. Hay quienes se acostumbran a hacerlo, porque creen que no tienen otra alternativa para que los demás los amen de verdad.
La mentira es como una montaña de naipes y al final de todo se derrumba cuando menos lo esperamos. Y sus cartas caen sobre nosotros mismos. El filo de la mentira es cortante, pero el de la verdad aún más. No podría negar que también mentí por ella, y por eso hoy sangran mis heridas.
Era un amor singular, como su forma de ser y decir las cosas. Algunas veces apasionada y loca, otras hermética y simple, mostrándose más fría que un iceberg, pero viéndolo bien así son los polos que tienden a derretirse. Quise comprenderla y de veras lo intenté, pero no pude. Tampoco vino con un manual de instrucciones para amarla. "No se pierde lo que no es nuestro...nadie da lo que no tiene..."
Mañana a lo mejor la vea, y tal vez así resurjan nuevos sueños entre nosotros, pero no hoy, estoy cansado de seguir una ruta que por más que parezca no me lleva a ninguna parte. Se mimetiza al querer tocarla y todo se vuelve oscuro. No la veo, ni aparece entonces. Es porque nuevamente está perdida en su mundo...y su mundo hoy no soy yo.
Otro semáforo en rojo como cuando vi sus ojos negros por primera vez. Como el que cruzamos para tratar de estar juntos. No hay compás de espera entre ella y yo, hay que frenar y eso trato. Veo luces a lo lejos que se me vienen encima de forma inesperada...no debo seguir, y aunque quiera debo parar. No hay que amar a quien no nos ama, es así de simple. Una vez me lo dijeron y no hice caso. Hoy las huellas de su sombra y el sabor de su ausencia pesan tanto.
Ha pasado ahora de largo por mi vida, la veo desde la ventana, y se va quedando lejos, muy atrás en la carretera. Todo pasa muy de prisa entre nosotros, y ya no puedo detenerme. No quiso subir en su momento, y éste momento ya no es de ella. Vuelve a ser mio, como fui yo de sus sueños tantas noches.
El rojo del semáforo desaparece, y me encandila un color verde con nuevos rayos de esperanzas. Esto me indica que es la hora de continuar mi trayecto. Todo vuelve a la normalidad. No volveré a escuchar su voz por estos tiempos, ni sus ojos me mirarán en sus mañanas. El tiempo pasa muy de prisa, y estos recuerdos serán añejos.
Poco a poco iremos perdiendo aquellas ganas de amar que nos quemaban por dentro...
Poco a poco iremos perdiendo aquellas ganas de amar que nos quemaban por dentro...
lunes, 30 de julio de 2012
Pá Que Seguir...
Canción romántica. Describe la relación de amor entre dos personas que se aman profundamente, pero por razones ajenas al amor deben alejarse.
Interpretada por Nathalie y Yennifer Quintero Méndez "Las Ninfas del Vallenato".
Compositor.
Saulo Enrique Ospino Pereira.
domingo, 22 de julio de 2012
Abuela Querida...
Hoy hace 22 años que te marchaste de esta tierra, de esta vida, pero jamás te has ido de mi corazón ni pensamientos. Siempre me acompañas en cada paso que doy.
Parece que fue ayer cuando dejé de verte por última vez. Cuando levantaste el vuelo sin mi consentimiento y te marchaste, dejando mi vida con tan pocos años sin sentido.
¿Por qué no me enseñaste a vivir sin ti, no he podido acostumbrarme a tanta ausencia?
No ha sido fácil todo mi camino, tantas adversidades sin tus sabias palabras o frases de aliento. Sin tu valentía. Tu parecía que lo sabías todo, que hubieras venido con un manual de instrucciones para decidir en la vida. El mismo manual que no he podido encontrar yo.
Por más que trato, a veces la cuesta se me hace ardua y complejas las decisiones que debo tomar.
Abuela querida. Jamás te he olvidado, y jamás lo haré. Me diste tanto teniendo tan poco, y tus recuerdos y frases me han hecho grande cada día.
Allá donde te encuentres abuelita, ten presente que marcaste mi vida para siempre.
Tu Mundo de Ilusiones...
Una nueva ilusión llegó a mi vida anoche con tus caricias. Con tus besos de chica buena me haces olvidar las penas. ¿Quién eres? me pregunto a solas. Por qué anoche te entregaste a mi sin apenas decir palabras.
Tus labios se ciñeron a los míos, y me dejaste impregnada tu fragancia en mi pecho. Tu fuego enardecido me consumió por dentro y hoy solo pienso en ti y en nadie más...
Cuando estás a mi lado tus latidos se aceleran, como mis ganas de estar contigo.
¿Por qué me llamas y me dices tantas cosas? ¿Por qué me escribes de esa forma tan sutil y enloquecida que tienes? ¿Por qué te metes de esta forma apresurada en mi mente? ¿Que quieres de mi? Dímelo y a lo mejor tus palabras sacien mis dudas...
Me miras y dices que soy a quien esperabas para amarte. Me besas y te pierdes en mi ojos. Acaricio tus cabellos rizados y tu piel de jazmín, y tu perfume me hace tuyo. Que no te deje jamás...eso me dices. Y me pregunto ¿Cómo voy a dejarte si me tienes en tus manos? Si me haces sentir cosas distintas. Si me enseñas nuevas formas de amar en tu mundo de colores.
Anoche te despediste con un beso candente que me dejó despierto...y dejaste en mis labios el sabor de tus pechos...
Ya no sé si tu cuerpo tallado sea el dueño de mi cuerpo...
Ella y yo...
Sumisa en su alcoba. Así la recuerdo hoy como si divagaran sus pensamientos en lo que fue nuestro sin serlo en realidad. Sus miradas clavadas en las mías. Y yo con ansías de cumplir sus antojos que eran los mismos que yo tenía.
Un escote que dejaba entre ver su cálido cuerpo de juventud. Su sonrisa picara se adueñaba de mis anhelos. Una línea entre los dos que era más que una línea se hacía grande y cortaba desafiante nuestra loca aventura.
Viví su sueño como si fuera mio, pero ese sueño era solo de ella. Yo quería algo más que un sueño. Pero nadie podría decidir sobre eso, solo ella.
No sé cómo terminé involucrado en su vida, o ella en la mía, cuando me di cuenta estaba dentro. A veces no queremos salir o alejarnos de algunos lugares, pero no son nuestros y hay que hacerlo aunque no sepamos como.
Lo que yo crea ya no importa...mucho menos si la quise o me quiso, si la amé o me amó...la realidad es que ya no estamos juntos. Me sobraba amor por ella, y ganas de estar a su lado sin dejar de mirar sus ojos lindos, pero no me entendió o no la entendí muchas veces, así no se puede seguir juntos.
Nuestro barco no vio horizonte...no encontramos puertos a nuestro paso...
Hoy la extraño más que nunca...
sábado, 21 de julio de 2012
Adiós...Mi Amor de primavera...
Yo te amé
más de lo que pensabas
y hoy no sé ni que nos pasó
si yo te daba todo lo que había en mi alma
y mi alma solo existía por ti..
Hay veces que lo que imaginamos
se nos va de las manos
y no hay nada que hacer
y queda un dolor tan infinito
...tal vez estaba escrito
"Esto no podría ser".
Adiós...mi amor de primavera...adiós...
adiós mi amor de ocho letras...adiós...
quizás en un mañana pueda
amarte como nunca pude amarte ayer...
Se van lejos
"aquellos...nuestros sueños de amor"
los que un día fueron tan solo de los dos
no sé por qué llegaste y alegraste mi vida
si no me podías querer...
Princesa de sueños e ilusiones...adiós...
tus colores se escapan de mis ojos...ya ves...
adiós...mi amor de primavera...adiós...
fuiste un sueño que no pude tener...
miércoles, 4 de julio de 2012
Los Colores del Arco Iris...
Ella se acostumbró a mentirme, y las falacias hicieron entonces parte de su vida, y de los muchos que sin querer formaban parte transitoria de la suya como yo. Creó un mundo donde a veces ella misma parecía vivir sus propias historias, y contaminaba con tantos inventos lo maravilloso que podía ser lo que nos tocaba por vivir.
Hablar de ella hoy es hablar de alguien a quien a veces creo que amé más de la cuenta, me refiero que la amé más de lo que ella me amó a mi. Bueno, claro está ¿Si es que es cierto que algún día lo hizo?
La casualidad no existe, porque las cosas siempre se dan por algo, lo sé y ella lo sabía. Todos lo sabemos aunque algunas veces tratemos de decir que no engañándonos con otras premisas. Los rayos de sol alumbran pero en ocasiones no nos queman como queremos, eso no quiere decir que sus rayos no emitan calor, lo que sucede es que no es suficiente al que queremos. Pero ella me quemaba al emitir sus cálidas palabras, porque yo sentía su calor ardiente como el fuego, pero a la vez apagaba con su frialdad la pasión que llevaba por dentro.
Se fue acostumbrando a mentirme como si yo no hubiese vivido en mis tiempos lo que ella estaba viviendo. El recorrido cronológico en la vida de cada quien es distinto, pero cuando nuestros años superan casi más que el doble a los de quien pretende engañarnos, es apenas lógico que resulte sensato saber que es muy difícil, a no ser que nos hagamos los tontos, y les induzcamos a pensar que creemos en sus palabras.
Varias veces supuse que ella me quería a su manera, como quieren quienes no saben querer de otra forma, no porque sea mala esa forma en que quieren, sino porque nadie les ha enseñado jamás a querer de una forma distinta, sin pensar en ella solamente, sin egoísmos, sin mentiras, sin confundirse ni confundir en el sendero a quien la ama, sin espejismos, ni creando falsas expectativas de lo que podría ser, sin promesas absurdas que jamás podrán cumplirse...
La amé, si la amé como aman pocos, pero todo tiene su límite. El límite llega hasta cuando pasan esa línea que no se debió cruzar. La de romper la confianza que se deposita en quien se sueña despierto. La confianza que jamás se logra depositar dos veces en la misma persona por haber sido objeto de las artimañas de una conducta no sincera, por decir que si, siendo no.
La veo a veces esperando lo que quisimos tanto, y no pudo ser porque ella entendió tarde el sentimiento que llevaba dentro. La imagino con su cara divina y mirada radiante desafiando el mundo, como cuando llegó aquel día hasta mi vida, para robarme los suspiros más profanos, y armar un mundo nuevo cada día.
La belleza es transitoria, como lo fue ella para mi. Quien sabe que hubiera sido de nosotros si lo nuestro se hubiese dado, pero hablar de esto ahora es como si contáramos las estrellas que ya fenecieron. Antes de ella hubo más amores y después de ella seguirá mi vida, quizás de otra forma, pero seguirá, ambos lo sabemos, igual que seguirá la de ella sin mis palabras. No siempre reinará su esfinge entre las otras, ni será perpetua su osadía. Todo tiene un fin, todo cuesta tanto, pero mientras más años se mira mejor lo que en juventud se dejó pasar de largo.
Entre ella y yo quedó un mundo inexplorado por descubrir que quedó en ilusiones...nada más. Yo no esperé de ella otra cosa distinta, que aquello que prometió y jamás cumplió. Ella se acostumbro a mentir como si la mentira fuera "su pan de cada día". No todos saben cuando les mienten, yo siempre lo supe, sin embargo continuaba en su barco tratando de encontrar alguna posibilidad de lanzar el ancla y que dejará alguna vez de hacerlo, pero no fue así. Su barco continuo a zonas más turbias donde ya no sólo me arrastraba con sus mentiras, sino con una velocidad que le impedía retroceder para evitar el desastre de sus propios sueños. Algo así no se puede controlar, y a ella jamás la controlará nadie. Nació para ser libre sin dogmas, ni normas. Sólo para imponer su rol, y con su chispa ir encandilando a quien se atravesara por su camino. Quien no sigue las normas de la vida está condenado al fracaso.
No sé que vi en ella que la encontré tan especial, ni que encontró en mi para intentar amarme de esa manera apasionada y loca como lo quiso. Fue antagónico lo nuestro desde siempre, desde el principio hasta el fin, ese fin que no queríamos que llegara pero llegó. No nos bañamos en aquella isla que quisimos, ni nos fundimos en nuestros cuerpos, ni besamos ardientemente como soñamos tantas veces. Quise saborear su cuerpo milímetro a milímetro, y sentir el candor de sus caderas sobre mi, y sus colinas asediando mi vida. Quise que fuera el amor de mi vida...
Llegará un verano distinto en que quizás tenga la posibilidad de recapacitar sobre todo aquello que hizo sin entender, y que a lo mejor comprenda que también perdió la posibilidad de amar de otra forma distinta, pero no se dejó. Las horas van marcando nuestro destino, sin saber a donde nos llevará el camino que seguimos, pero seguimos...y seguimos...no nos detenemos aunque lo juremos...la vida es así...
Hablar de ella ahora es hablar de ese alguien que se metió en mis sueños sin saber como, por eso tal vez creyó que no podría olvidarla jamás. Todo se olvida, hasta lo que creemos que es inolvidable. Lo he comprobado una y otra vez. Creo mirarla a lo lejos esperando a ese alguien que le transforme la vida y le haga ver todos los colores del arco iris...esos mismos colores que no pude mostrarle yo...
domingo, 24 de junio de 2012
No Me Preguntes...
No me preguntes ¿Qué siento mi amor?
Al buscar tus ojos en la oscuridad…
O al sentir tus risas…tu aroma y fragancia
Tus pechos…tus ansias o tu soledad…
No puedo saber cuánto te amaré
Yo que más quisiera…pero no lo sé
Puedo prometerte sólo en esta vida
Que mientras yo viva
Más te adoraré…
Por qué tú eres a quien yo buscaba
A quién yo deseaba con loca pasión
Para entregarte todos mis suspiros
Y los lindos sueños de mi corazón...
No me preguntes ¿Qué es el amor?
Es buscar tu sombra cuando tú no estás
Es mitigar tu ausencia en mi alcoba
O ver tu silueta llena de frialdad…
No puedo saber si al besar tus labios
Me pierda en tus sueños lleno de inquietud
Si quieres seguir por siempre a mi lado
Sonriendo en las calles
De tu juventud…
Porque tu eres la luz de mis días
La filosofía que hay en mi existir
Sin ti no podría sentir alegría
No sé quien sería sin tu sonreír…
No me preguntes ¿Qué quien se ama más?
No puedo saberlo…quién mide el amor
Es como el fuego que fluye por dentro
Y hace que más ardiente nuestra relación…
Te Di Mis Ilusiones...

No sé que pensabas mujer cuando ayer llegaste a mí
Y me dijiste que era toda tu vida
Y por eso te creí, te convertiste en mi tiempo
Toda mi respiración…el agua de mi desierto
El tema de ésta canción…daba todito por ti
No dudé de tus palabras
Los besos que yo te daba salían de mi corazón…
Mis sentimientos fueron nobles
Mi corazón es así
Pero me metí en tu juego…por eso me confundí
Siempre dijiste mentiras y yo esperé tus verdades
No supiste valorar el amor que te ofrecí
No cumpliste tus palabras...me heriste hasta no más
Ahora he venido a decirte…que ya no me busques más
Ahora vete…no te quiero ver…
Mis sueños fueron para ti
No hubo noche en que no te vi
Fuiste como los vientos…como las olas del mar
Que por mucho tiempo que se sigan nunca se van a alcanzar
Tú eras como el
firmamento y todo te quería brindar
Vivías en mi pensamiento y no te podía borrar
Yo por ti iba al fin del mundo y sólo te quería a ti
Dónde está ese amor profundo que sólo era para mí
Te di mis ilusiones y
todos mis sueños…mis canciones…
Bien lo sabes…
Te amé como a ninguna
y te quedas solita y llorando…
Sin mis besos…
Que yo te amara no
quería decir que yo aceptara tu juego…tus mentiras…
Que te adorara no quería
decir que no hay dignidad en mi alma…
En mi pecho…
Te di mis ilusiones y
todos mis sueños…mis canciones…
Bien lo sabes…
Te amé como a ninguna
y te quedas solita y llorando…
Sin mis besos…
Que yo te amara no
quería decir que tú eras la dueña de mi vida…e ilusiones…
Que te adorara no quería
decir que yo aguantara tus historias…y tus cuentos
Te di mis ilusiones y
todos mis sueños…mis canciones…
Bien lo sabes…
Te amé como a ninguna
y te quedas solita y llorando…
Sin mis besos…
Y no supiste valorar
el amor que te ofrecí
No cumpliste tus
palabras…me heriste toda el alma
Ahora vengo a decirte no
me busques más…
Te di mis ilusiones y
todos mis sueños…mis canciones…
Bien lo sabes…
Te amé como a ninguna
y te quedas solita y llorando…
Sin mis besos…
El agua de mi desierto…el
tema de ésta canción
Daba todito por ti…los
besos que yo te daba salían de mi corazón…
miércoles, 13 de junio de 2012
Sólo Un Recuerdo...
Estoy sin sueños, sin esos sueños que eran de los dos. Un día destellas, y otro día ni existes, desapareces como la nada, como tus propios ojos que dejan de alumbrarme cuando estoy apenas acostumbrándome a tu luz.
Quisiera entenderte, pero no puedo por más que lo intente. Cómo quisiera que fueras como imaginé, como deseé, pero te desapareces a la primera, y descubro entre tantos suspiros que estás y no estás porque no quieres. No me gusta este juego al que juego sin querer, sólo lo hago porque a veces creo que no es un juego, tu juego, al que estás acostumbrada y me quieres acostumbrar, si, acostumbrar a tu manera, a esa forma sigilosa de alumbrar y apagar los sueños. A esa forma de ir y venir como haces siempre...
Mañana habrás desaparecido, lo sé y lo sabes. Te habrás ido sin apenas haber rozado mis labios ni sentido eso que finges sentir. Mañana seremos sólo un recuerdo, sólo ese recuerdo que no queremos tener, por querer ser más importante de lo que en realidad somos para cada uno. Mañana seremos un pasado sin gloria, algo no querido, un futuro no realizado. Algo que jamás pasó.
Dónde quedará lo que tanto soñamos, lo que nos arrebata a fuego lento esta misma vida por tu desidia. Todo podría ser distinto, pero no quieres. Quieres seguir siendo un ave de paso, nada más. No quien se adueñe de mis sueños, de mis labios y mi existencia. Cuando creo tenerte me despierto y me veo sin ti, sin ese aroma que tanto quiero, sin esa fragancia que sería también mi fragancia sino fueras sólo una ilusión. Sino fueras esa oleada de confusiones que atormenta mi vida.
jueves, 31 de mayo de 2012
Tu Silueta II...
"Un mes después se pueden ver las cosas de forma distinta, pero puede ser una ilusión óptica...tú allá, yo acá, ambos buscándole sentido a una realidad tan obvia como tus mentiras..."
Tu silueta hoy reaparece en mi vida
Y mil preguntas renacen
Cómo cuestionando el por qué de ese vaivén
Que marca tus pasos
Tus decisiones
Son propias de alguien que se ahoga en dudas
Confundiendo tus quereres y temores…
Oscilas como un péndulo a la deriva
Que divaga sin sentido
Sin sombras
Germinando las propias incertidumbres
De quien eres o quieres ser
Pero con frivolidades
O de quien pensé serías un día
Para mi vida…
Retomas el camino dejado al olvido
cuando quieres
Y de forma unilateral decides reincorporarte
Creyendo tener la dirección del barco
O manejar su timón…
Que fácil suena en quien lo piensa
...Pero pierdes la orilla sin darte cuenta...
Otras mañanas y atardeceres diferentes
Vendrán
Si, diferente a lo que nos hizo soñar ayer
El tiempo pasa…no se detiene…
No se aprende a amar en un día
No se olvida en un momento
Esto es más complejo…
¿Dónde andarán aquellos sueños?
Los que buscas como mariposas en un jardín...
El mundo sigue girando
No se detiene porque alguien decida olvidarnos
Mis sonrisas siguen intactas
Y mis ojos destellando aquella luz
Que olvidaste en tu sendero…
Tu silueta hoy reaparece en mi vida
Y mil preguntas renacen
Cómo cuestionando el por qué de ese vaivén
Que marca tus pasos
Tus decisiones
Son propias de alguien que se ahoga en dudas
Confundiendo tus quereres y temores…
Oscilas como un péndulo a la deriva
Que divaga sin sentido
Sin sombras
Germinando las propias incertidumbres
De quien eres o quieres ser
Pero con frivolidades
O de quien pensé serías un día
Para mi vida…
Retomas el camino dejado al olvido
cuando quieres
Y de forma unilateral decides reincorporarte
Creyendo tener la dirección del barco
O manejar su timón…
Que fácil suena en quien lo piensa
...Pero pierdes la orilla sin darte cuenta...
Otras mañanas y atardeceres diferentes
Vendrán
Si, diferente a lo que nos hizo soñar ayer
El tiempo pasa…no se detiene…
No se aprende a amar en un día
No se olvida en un momento
Esto es más complejo…
¿Dónde andarán aquellos sueños?
Los que buscas como mariposas en un jardín...
El mundo sigue girando
No se detiene porque alguien decida olvidarnos
Mis sonrisas siguen intactas
Y mis ojos destellando aquella luz
Que olvidaste en tu sendero…
martes, 22 de mayo de 2012
Te Di Mis Ilusiones...
No sé…que pensabas mujer cuando ayer llegaste a mí…Me dijiste que era tu vida
Y por eso…yo te creí…
Te convertiste…en mi tiempo…toda mi respiración
El agua de mi desierto
El tema de esta canción…
Daba todito por ti…no dudé de tus palabras
Los besos que yo te daba
Salían de mi corazón…
Mis sentimientos fueron nobles
Mi corazón es así
Pero me metí en tu juego…por eso me confundí
Siempre dijiste mentiras
Y yo esperé tus verdades
Y no supiste valorar…el amor que te ofrecí
No cumpliste tus palabras
Me heriste hasta…no más…
Ahora he venido a decirte…que ya no me busques más…
Que yo te amara no quería decir que yo aceptara…tu juego…tus mentiras…
Que te adorara no quería decir que no hay dignidad…en mi alma
…en mi pecho…
Te di mis ilusiones y todos mis sueños…mis canciones…bien lo sabes…
Te amé como a ninguna y te quedas solita…y llorando
…sin mis besos…
Mis sueños fueron para ti…no hubo noche en que no te vi
Fuiste como los vientos
Como las olas del mar…
Que por mucho que se sigan nunca se van a alcanzar
Yo era como el firmamento
Y todo te quería brindar
Vivías en mi pensamiento y no te podía borrar
Yo por ti iba al fin del mundo
Pues solo te amaba a ti
Donde está ese amor profundo que solo era para mí…
Que yo te amara no quería decir que tú eras dueña…de mi vida…e ilusiones…
Que te adorara no quería decir que yo aguantara…tus historias
…y tus cuentos…
Te di mis ilusiones y todos mis sueños…mis canciones…bien lo sabes…
Te amé como a ninguna y te quedas solita…y llorando
…sin mis besos…
viernes, 18 de mayo de 2012
Ambos lo Sabíamos...
Ayer te miré...me fui a muchos años atrás, cuando a penas reinaba la adolescencia en tus ojos. Tu rostro adornado con pecas como si fuesen escarchas me gustaba. Pero ayer me miraste y me volviste a mirar mientras estábamos allí sentados.
Tu nariz me hizo recordar nuestros juegos de entonces, y me reí solo durante un momento y todos allí me miraban. Solo yo sabía de qué me reía.
A él le gustabas tú...a mí no, pero no sé ni como se dieron las cosas y acabamos juntos. Él no me lo perdono, jamás volvió a hablarme, y eso que se enteró muchos años después. Yo creí que eso contigo se le había pasado, y no fue así...no sé qué creyó él, es más, llevábamos años sin vernos, cuando nosotros estábamos juntos.
Ella no me quería, aunque me decía que si. Yo tampoco la quería aunque le decía que si. Así somos muchas veces en la adolescencia. Vivimos los momentos por satisfacciones. Ella a quien quería no la quería, y yo no quería a ninguna. Solo jugaba, ya habían jugado conmigo en su momento, así que para que enamorarme otra vez, eso ya en mi no tenía sentido.
Nos veíamos todos los días. Lo pasábamos bien, no puedo negarlo, sus ojos eran de color miel, y aún en las noches alumbraban mi vida. Vivimos con intensidad esos meses, y sus labios se entregaban a los míos como si me amara de toda la vida. Las mujeres tienen una facilidad de fingir, pero nosotros los hombres no nos quedamos atrás. Sin embargo creo que ambos sabíamos a lo que nos afrontábamos a eso que tenía su fin concertado, pero sin saber cuando.
No por no amarla, no la extrañaba. Se puede extrañar sin querer, y esa ausencia puede pesar si piensas en ella más de la cuenta, y haces que se convierta en costumbre. Yo nací para amar, y por eso he amado y sigo amando con todo mi corazón. Creo que jamás dejaré de hacerlo. Pero en se tiempo no lo hice. Solo nos entregábamos el uno al otro sin compromisos, jamás nos reclamamos nada, todo fue sin exigencias, sin control, sin lagrimas...nos aceptábamos como eramos...
Ambos salíamos con otras personas, ella no me lo dijo, yo no se lo dije, pero lo sabíamos. Lo aceptamos con plena libertad de forma pasiva, pero sin decirlo para no herirnos supuestamente. Sus manos sobre mi cuello, con su esplendoroso vestido blanco, y esas caderas de fuego me hicieron sentir bien aquella noche. No todas las noches son iguales, pero esa fue más especial, como ella lo fue en aquellos días en mi vida. Me buscaba en las tardes. Llegaba a casa y me esperaba en la esquina. Su cabello echado a un lado, su risa picara, su cuerpo de diosa, su tez brillante como el color de sus labios me seducían.
Aquella tarde fuimos a cine, luego al Parque Centenario donde me dormí en sus regazos tirado en una banca sobre sus piernas. Sus manos acariciaban mi cabello, mientras intuía que miraba fijamente mi rostro durante esas horas. Ambos sabíamos que no volveríamos a ser quienes fuimos en esos momentos. Después para terminar la noche fuimos aun lugar llamado "La Misión", era una taberna donde nos sentíamos muy bien. Allí escuchamos varias canciones en medio de la oscuridad mientras yo tomaba algunas cervezas y ella piña colada. Sus manos en las mías me hacían feliz. Su rostro en mi hombro me denotaba tristeza. El silencio entre los dos decía cosas que nosotros callábamos. Nuestros besos y caricias eran iguales que siempre, pero con distintos sabores y sensaciones. Quizás con el sabor de la despedida. Besos que se dan sabiendo que ya no habrá más, ojalá todos supiéramos cuál es el último beso para darlo con más pasión, cosa que nosotros si sabíamos, y por eso nos entregamos de veras.
Me dedicó una canción titulada "se pareció tanto a ti". La bailamos, le dije - te he complacido -, pero ya llegó la hora de marcharnos.
La llevé a su casa, la dejé en su puerta, me reflejé en sus ojos de miel, y le di un beso en la frente, nos tomamos las manos casi sin ganas de soltarlas, nos miramos sabiendo que hasta allí llegaba todo...el juego se acababa. Nos habíamos dado todo, sin quedarnos con nada. Pero jamás nos habíamos extrañado...
Nos vimos muchas veces, como si nada entre nosotros hubiese pasado. No hablamos nunca de aquellos meses ya idos, ni nos cuestionamos nada. Pero nuestros ojos se seguían mirándose con la misma complicidad de siempre...como sabiendo que nuestro tiempo ya había claudicado.
Ayer te miré allí sentada...tú también me miraste como queriendo preguntarme algo. Pero sé que no eras tú, no podías serlo. Ya esos años habían corrido demasiado entre los dos, y nos habían dejado huellas en la piel distintas a las que no tenía tu rostro. Tuve que irme y tu mirada siguió el rumbo de mis pasos, voltee hacía atrás y seguías mirándome como ayer.
Me surgió la pregunta si en esa otra parte donde te encuentras hoy, habrás querido decirme algo y utilizaste a esa otra persona que se pareció tanto a ti, para que yo lo supiera. En realidad no lo sé, ni tampoco como saberlo, pero te puedo decir que como nunca..."ayer si te extrañé".
jueves, 10 de mayo de 2012
Recuerdos Sueltos...
Hoy te he pensado una vez más, a veces creo que jamás he dejado de hacerlo. Y tu mirada de águila se clave en mis adentros a fuego lento, quemando mis entrañas. Una noche más opaca que de costumbre se repite en mis días, en mis sueños, en todo lo que no eres tú. Te siembras como siempre en mi mente y no me dejas respirar de forma libre.
A veces me pregunto ¿si fuiste pasajera, cómo es que no te has ido aún?
Allá en la alborada de mis años tiernos, recuerdo a Sandra, una niña que me ilusionó y desapareció un día cualquiera como las barajas de los magos. Al regresar a clases el año siguiente, ella ya había desaparecido como una estrella fugaz. Todas las tardes yo pasaba por su casa y me asomaba por la ventana con barrotes verdes, como si por ser el color de la esperanza, ella aparecería de repente como un hada y me regalara el beso que jamás me dio.
Así fui perdiendo amores uno a uno, que no fueron quizás amores para ellas, pero si para mí. Una tarde ya pasados más de veinte años, se me dio por pasar por aquella esquina, y asomarme por la ventana que aun seguía siendo verde, y observé a una chica que quizás podía ser ella. Me quedó mirando como si me conociera y su mirada me hizo añicos el alma. La volví a pensar, y sus ojos de oliva me taladraban los sentidos. Su cabello colgaba sobre sus hombros, iluminado por los rayos de sol que entraban por aquellos barrotes, entre las horas del crepúsculo. Quería hablarle, decirle algo, lo que había callado siempre, pero me temblaron hasta las piernas. Fueron los segundos más largos y cortos de mi vida. Se congelaron nuestras miradas, mientras mi corazón hervía.
Fueron solo unas vacaciones en que volví a mi tierra, y no volví a pasar por esa casa que se quedó con una parte de los sentimientos de mi infancia. Ella y yo quedamos impávidos, como dos rocas incrustadas en una montaña por siglos. Los recuerdos son como las horas, siempre vuelven, lo que sucede es que a veces estamos tan sumergidos en otras cosas y se nos van de largo.
Las farolas de las calles angostas de mi corralito de piedra, muchas veces alumbran poco, pero con eso basta para ir disipando los recuerdos que nos van quedando sin respuestas. Les llamo recuerdos sueltos, que son como almas que de vez en cuando retornan cuando menos lo esperas para decirte que un día tuviste sueños distintos a los que ahora tienes…para confirmarte que no solo eres quien eres ahora, sino también quien fuiste, quien creíste dejar en el pasado muchas veces, y aún eres...
Aquella noche me senté frente a la playa, y miré el ir y venir de las olas que también se llevaban y traían parte de mis pensamientos. Noté que muchas cosas habían cambiado en mi tierra, más no en la calidez de su gente. Y observé a jóvenes enamorados agarrados de la mano caminando cerca de los espolones, mientras las olas chisporroteaban sobre sus ropas, y vino a mi memoria otro de esos recuerdos sueltos de mi vida. Su nombre si soy sincero, en realidad no lo recuerdo, solo la vi dos veces. El día que la conocí frente a la Universidad de Cartagena cuando salía de clases, y el día que dejé de verla, y les cuento por qué. El día que la conocí, ella iba con su blusa blanca de no sé qué colegio, y una falda de cuadros, que le llegaba sobre las rodillas. Dejaba denotar sus hermosas piernas. Sus ojos eran marrones claros, su cabello ensortijado color caoba, y su sonrisa venía adornada de perlas. Su amiga quedó flechada con mi amigo, con el cual salió muchas veces, ya que tuvo mejor suerte que yo. Ese día recorrimos las murallas, mientras nos conocíamos, y así hasta llegar al Muelle de los Pegasos. Almorzamos en uno de los kioscos que antes había en esa zona, pues me he percatado que ya no existen. Y quedamos en vernos el sábado.
El sábado yo estaba allí como un reloj Suizo, y ella también. Sus labios me provocaban, pero yo sabía que era cuestión de horas para probarlos. Ella también lo sabía. Me miraba con entusiasmo y reíamos de todo. Nos brillaban los ojos, y lo sé porque veía el brillo de los míos reflejado en sus ojos brillantes. Nos fuimos caminando por la orilla de la Avenida Santander, con la intención de llegar hasta Bocagrande. Las olas se reventaban contra los muros de contención que separaban la carretera del mar. Cuando nos aproximábamos al Hotel Decamerón, ya le había tomado las manos y acariciado el cabello que yacía un poco húmedo por las salpicaduras de las olas. Sentí que era el momento, y lo era, de eso sabía yo en aquel entonces, pero lo que no supuse jamás fue que una ola gigantesca nos arroparía sin dejarnos nada seco, nos sorprendió mientras mis labios casi rozaban los suyos. Nos separamos sorprendidos, hasta casi caernos del muro donde estábamos parados. La miré entonces para darle la mano y que se bajara de forma delicada, pero al verla bien, noté su maquillaje corrido por el agua sobre sus mejillas, su barbilla roja por el pintalabios, su cabello que antes lucía esplendoroso, ahora se encontraba escurridizo y sin tono. Sé que no le gustó mi mirada, eso lo vi en sus ojos. En su semblante, y me dio risa su gesto y no puede parar de reír mientras la miraba, quizás yo estaba igual de mal después de semejante ola, pero yo no me veía ya en sus ojos. Su blusa se ceñía en su cuerpo mostrando de forma esbelta su silueta y sus pechos jóvenes que nunca probé. Se enfadó conmigo, por mi risa descarada me dijo, lo único que pude ofrecerle para secarse fue un pañuelo húmedo que llevaba encima. Se marchó. Si, se marchó sin decirme más palabras, llevándose mi pañuelo, mientras yo seguía riéndome no sé ni por qué. Jamás la volví a ver, tampoco a buscarla. Hoy sé que no se pueden regalar pañuelos a las parejas o posibles relaciones, porque es sinónimo de separación, pero a nosotros no nos separó aquel pañuelo, sino la gran ola que nos enfrío por dentro.
Tampoco sé como se llamaba la chica que me presentó Laura. Laura estudiaba en el Departamental, y pasaba por mi casa cada día mientras iba a clases por las tardes. Nos mirábamos más de la cuenta, pero nada más. Ninguno de los dos nos atrevíamos a romper el hielo. Una tarde de un viernes, se acercó a la tienda donde estaba sentado y me dijo que si sabía contabilidad, que tenía un trabajo para el lunes y no entendía nada. Yo no sabía nada de contabilidad, y lo que había aprendido en bachillerato, ya lo había olvidado. Pero le dije que si, que lo que quisiera yo se lo explicaba. Me dijo que no era necesario, que solo quería que le hiciera el trabajo, y después de hecho se lo explicara a ella y a su amiga. A su amiga yo no la conocía, tampoco me interesaba, pero Laura estaba impresionante. Ambos estábamos esperando la oportunidad para salir juntos, y eso sería una vez pasado lo del trabajo de contabilidad. En esa época de mi vida solo me importaba eso, coleccionar amores, y eso hacía. Los añadía a mi lista, como casi todos los adolescentes. Un amigo me hizo el trabajo de Laura, y luego me explicó como debía explicárselos yo, así que todo estaba listo para el viernes explicarle a las dos el balance general de cuentas de una empresa. Me lo había aprendido de memoria, porque de matemáticas nada, pero de memoria lo que quieran. Hasta me aprendía todos los casos de memoria para los exámenes, y después cambiaba los valores y así ganaba todo lo que tuviera que ver con números.
Llegó el viernes, y Laura estaba frente a mi casa. La acompañé donde su amiga. Pero no vean que amiga. Vivía en una casa humilde, y eso que la mía era también humilde, la de ella era más. Nos trataron con una gentileza insuperable. Mientras les explicaba lo de las cuentas, debe, haber…y que todo quedara en cero, su amiga no dejaba de mirarme de reojo y me ponía nervioso. Me enamoré de ella desde que la vi. Su color canela y su cabello rizado como cascadas me enloquecieron, caminaba y hablaba de forma exótica, y eso me cautivó más. Laura ya se había dado cuenta y puso su cara. Pero no me importó, ya ella era pasado para mí, solo pensaba en su amiga. Terminé de explicarles el trabajo y nos despedimos. En el camino Laura casi no me habló. Yo tampoco le dije nada, pero le pedí el favor que me diera el teléfono de la casa de su amiga, para llamarla por si no había entendido algo, y así se lo volvería a explicar. Me dijo que no se lo sabía de memoria, pero que en casa lo tenía, y me lo daría después. No aguanté más y le comenté que su amiga me había gustado mucho y que quería salir con ella. Se quedó callada un momento y después de unos segundos muy largos entre los dos, me respondió diciendo ¿cuándo quieres salir con ella y se lo digo? Le dije: mañana sábado, quiero que vayamos al cine, en horas de la tarde. Bueno, siguió diciendo, yo la llamo y te digo algo en la mañana.
El sábado en la mañana me llamó Laura, y confirmó la cita con su amiga. Yo no cabía de la emoción. A las dos y media estaba frente al cine La Matuna, me frotaba las manos de la ansiedad. Solo quería verla aparecer frente a mí con su cuerpazo, y ese cabello que me mataba. El tiempo pasaba y ya empecé a desesperarme, cuando escuché una voz a mis espaldas que me pareció conocida. Era Laura, y me dijo: es que a mi amiga le surgió un problema y no pudo venir, pero para no quedarte mal, he venido yo. Así que no hay problema, si quieres entramos los dos y vemos la película. No tuve el valor de decirle que no. Fue la película más larga que me he visto, pero de verdad, fue muy mala y larga doblemente. Ella me agarró la mano en cine, y arrecostó su tierno y lindo rostro sobre mi hombro, le acaricie el cabello, como quien no tiene otra cosa que hacer. Ella espero el beso que yo no le di, yo esperé a su amiga que no llegó. Ella quería de mi el amor que yo no tenía guardado para ella, yo pensé en su amiga toda la tarde. Salimos de cine y cada quien tomó su camino, me despedí de ella, sabiendo que jamás volveríamos a salir. Ella se fue herida, yo decepcionado por la jugada que me hizo. Sé que no le dijo nada a su amiga, me tendió una trampa, pero yo no me iba a quedar de brazos cruzados esperando que se me escapara aquella chica que me había robado tantos suspiros en tan corto tiempo…
El día lunes, me fui a la hora en que salían del Departamental todas las alumnas. Pero lo que yo no sabía es que aquel colegio era tan inmenso que tenía varias puertas, y por mucho que busqué a la amiga de Laura, no pude divisarla. Todas eran iguales con aquél uniforme, todas se parecían y a la vez no eran ella. Fui toda una semana y jamás la encontré. Tuve la intención de ir a su casa, pero no hallé la excusa apropiada, es más, de seguro ya Laura le habría dicho cosas de mi que no eran, y más cosas…ella es otro de los recuerdos sueltos que de vez en cuando regresan a mi como las horas.
Marylin, era amiga de la Mona. La Mona también estudiaba en el Departamental, y un día mientras estaba sentado en la tienda donde nos sentábamos los amigos del barrio, se paseo muy alegre con sus tres amigas. A ninguna las conocíamos. Iban con el mismo uniforme, o sea, que estudiaban juntas. La Mona se llamaba Edith, y era una chica muy popular, pero todos éramos populares en ese barrio donde todos nos conocíamos. Fuimos los primeros habitantes de la quinta etapa de los Calamares. Cuando pasó de vuelta Edith, la llamé, y le pregunté si nos podía presentar a sus amigas. Las presentó, y yo le dije a Marylin - a mí me interesas tú y quiero salir contigo - se sonrió como si ya lo supiera, y respondió, no sé si pueda salir, es que no me dejan. Ya te diré algo con Edith mañana. Así que quedé esperando la respuesta de mi amiga al otro día, pero no me dijo nada, y el viernes, cuando menos la esperaba se pasó por mi casa y me dijo: "mi amiga te espera mañana en la Wampy a las seis de la tarde". La Wampy era una discoteca que quedaba cerca de otra que me gustaba mucho, que se llamaba Tentaciones, donde siempre había chicas casi desnudas, atendiendo a los clientes.
En la Wampy probé los labios te Mariylin. Eran unos labios dulces y suaves. Sin experiencia, pero no la necesitaba, porque me gustaba. Ese día solo tenía dinero para dos cervezas, y dos helados, pero con eso nos bastó, y quedamos en vernos la semana siguiente en casa de mi papá, donde tuve que ir a vivir durante un tiempo, por tener una pelea por culpa de faldas, de lo cual me enteré mucho tiempo después. De cosas que jamás hice, ni dije y dijeron que hice y dije. Hay mujeres que hablan más de la cuenta y dicen cosas que no son, porque se las inventan, y lo involucran en problemas a uno de los cuales es difícil salir indemne. Perdí dos amigos por aquel incidente. Al cabo de varios años nos volvimos a hablar como si nada.
Esperé a Marylin en la puerta de aquella finca, debíamos subir para llegar a la casa, la casa estaba en la cima, debíamos pasar muchos árboles, gradas, dos albercas y otra casa inmensa de tres pisos de mi tío, pero que estaba casi en ruinas. Era un camino espectacular, y dicen que esa finca en su tiempo fue de las mejores del barrio trece de junio. Entramos a la habitación. Ella con su blusa de satín azul con flores, y una minifalda también azul, me tenía en sus manos. Me gustaba y punto, no puedo decir más. Era sencilla, sin coloretes en las mejillas ni en los labios, pero no era simple, su belleza era natural y me impresionaba el fuego de sus ojos negros. Nos besamos apasionadamente, puse llave a la puerta, aún sabiendo que no había nadie en aquella casa grande que apenas empezaba a construirse. Tenía cuatro habitaciones, y todas las puertas tenían su llave pegada a la cerradura. Una vez cerrabas, la quitabas y nadie podía entrar. Marylin me hizo un streptes, y luego se vino hacia mí. Su hilo dental de color rosa solo fue un espejismo, porque se subió la falda en un segundo, mientras devoraba mis labios. Pocas chicas así había en aquella época, pero ella era una, y me gustaba su forma de ser. Atrevida, espontánea, única. Cuando nos consumíamos los dos en la cama, y ya la había despojado de su blusa, y su brasier estaba en mis manos, y mis labios en sus pechos, pegó un salto, que casi hace que me caiga de la cama. Cogió su blusa y se vistió muy asustada, gritando y asegurando que en los calados que había en la pared donde estaba arrecostada la cama, había visto moverse unos cabellos que sobresalían, pero al asomarme no vi a nadie. Del otro lado había otra habitación, y yo no sabía quien podía estar observándonos. Nos vestimos, y salimos de allí. Nos reíamos de lo sucedido, pero ya nunca más volvimos a salir juntos. Ese diciembre antes del día veinticuatro creí verla caminando por el barrio los Caracoles de la mano de un chico, pero tuve mis dudas, aunque un amigo me dijo que era ella, y a pesar que me gustaba mucho, yo andaba envuelto en esos días en tantos amores sueltos, que quizás no tuve tiempo para ella.
Hoy te he pensado una vez más…y las lagrimas han brotado de mis ojos, y me preguntan por ti…me preguntan por qué jamás volviste cuando pudiste hacerlo…por qué dejaste que el tiempo se hiciera eterno entre nosotros. Este frío que ahora siento no me hace daño, porque me acostumbre al frío de tu ausencia que es más duro. Hay una barrera entre los dos que se hace más grande con los años, y mientras las cicatrices crean eternos surcos en nuestra piel, tu imagen sigue llegando a mí constantemente entre uno y otro recuerdo suelto.
A veces me pregunto ¿si fuiste pasajera, cómo es que no te has ido aún?
jueves, 3 de mayo de 2012
Dime Tú...
Hay días en que tú me devuelves
La vida misma que a veces no tengo…
Me despiertas mirándome a los ojos y regalas tus sonrisas
Con tus encantos…
Me llenas de palabras como un libro de amor
Y mi tristeza se aleja sin regreso…
Y comprendo tantas cosas con tus besos
y entre tus brazos...yo soy feliz…
Yo soy quien te manda las rosas mi amor…
Yo soy quien compone canciones por ti
Yo soy quien roza tus labios cuando estás durmiendo
Entre sueños de amor…
Y hoy quisiera confesarte mis secretos ¡Por Dios!
Esas cosas que por temor siempre me callo yo…
Por que es muy bueno tener tu compañía
Porque es muy hermoso sentirme tan amado
Y no es difícil amarte como hoy te amo
Si es que en tus pechos reposa el alma mía
Dime tú…
Si al despertar y encontrarte allí en mi lecho…mujer
Sientes todos los latidos de mi pecho…también
Que son por ti…
Yo soy quien te manda las rosas mi amor…
Yo soy quien compone canciones por ti
Yo soy quien te escribe versos que hablan de lo bello
De nosotros dos…
Yo recuerdo el día en que tú llegaste
Hasta mi vida y alegraste mis sueños…
Y hoy me despiertas con tus suaves caricias y adornas mi silencio
Con tantos besos…
Tú cambiaste la historia de mi libro de amor
Y tus sonrisas se han vuelto mi alegría…
Y comprendo tantas cosas en tus brazos
Y al ver tus ojos…soy tan feliz…
Yo soy quien te manda las rosas mi amor…
Yo soy quien compone canciones por ti
Yo soy quien roza tus labios cuando estás durmiendo
Entre sueños de amor…
Y hoy quisiera que no cambies, te lo pido ¡Por Dios!
Esa forma en que me tratas, que tanto adoro yo
Porque es muy bello divisar tu silueta
Por que tu voz es tan tenue y musical
Y yo quiera volver a la vez primera
Y tus dulces labios no dejarlos de besar
Dime tú…
Si te ves agarrada de mi mano…mujer
Caminando y viendo todas las estrellas…también…
Sólo por mi…
Yo soy quien te manda las rosas mi amor…
Yo soy quien compone canciones por ti
Yo soy quien te escribe versos que hablan de lo bello
De nosotros dos…
Un Día Me Dijiste...
Un día me dijiste "te amo", otro día me dijiste "te esperaré siempre", otro día "nunca te olvidaré", más adelante me dijiste "siempre seré para ti", y el último día "no quiero a nadie más"...
Hoy me pregunto si todas esas frases significaban lo mismo para ti que para mi...y recordando lo que vivimos, he sacado estas conclusiones...
Por ejemplo, para ti esas frases significaban...
Te amo: te deseo hasta que la pasión se vaya...
Te esperaré siempre: hasta que te cansaras de mentir...
Nunca te olvidaré: hasta que apareciera otro...y fueras más falsa que los vientos...
Siempre seré para ti: y para los demás también...sin restricciones...
No quiero a nadie más: solo a ti misma, sin importar causar dolor a los demás...ni perder con cada acto tu valor...
Para mi esas frases tenían otro significado...
Te amo: que quería pasar el resto de mi vida contigo...sin importarme nadie más...
Te esperaré siempre: hasta que dejara de existir...
Nunca te olvidaré: que siempre estarías en mis pensamientos...
Siempre seré para ti: que nunca dejarías de ser la dueña de mi corazón...de mis besos y mis mejores sueños...
No quiero a nadie más: que podrías confiar en mí incondicionalmente...
Al pensarlo bien, he comprendido que no todos tenemos el mismo diccionario en cuestiones del AMOR...pero yo sigo respetando el significado que mis sentimientos me marcan, y aún así, te doy gracias por llegar un día a mi vida y mostrarme esa otra forma de "AMAR".
martes, 1 de mayo de 2012
Así Nos Confundió El Amor...
Salsa Romántica:
"ASÍ NOS CONFUNDIÓ EL AMOR"
Compositor:
Saulo Enrique Ospino Pereira.
Así nos confundió el amor…así nos engaño el amor…
Apareciste como los luceros y después marchaste entre mil estrellas
Un cielo ahora es mi pecho abierto que busca en desiertos hoy tu voz tan bella
Te convertiste en todos mis sueños, en mis madrugadas, mi noche y mis días…
Te adueñaste de mis suspiros y de mis latidos, yo que más quería…
Fuiste más que mis ilusiones…la dueña de mi corazón…
Así nos confundió el amor…así nos engañó el amor…
Tal vez no escuché tus palabras, nos faltaron besos, no bastaron rosas
O te quise fue a mi manera, por eso es que hoy sufro por tantas cosas
Nunca pensé quererte tanto, ni perder tú encanto, eras todo en mi vida…
Jamás quise dejar en tu alma estas desilusiones, ni una gran herida…
Fuiste más que mis realidades…la dueña de esta gran pasión…
Qué lindo fue cuando empezamos en aquellos días cuando la alegría
era el firmamento de tantos momentos, de mil sueños nuevos de amor y calor…
Pero nos alcanzó el orgullo y confundió en instantes, y destruyó lo nuestro,
se instaló por dentro, se marchó Cupido, y ahora al darnos cuenta nos dejó un dolor…
Así nos confundió el amor ya ves…
Así nos engañó el amor también…
Yo no sé cómo voy a hacer para sacarte ahora de mi corazón...
Perderte a ti se ha vuelto mi tormento, es buscar tus besos en la eternidad,
es mirar tus ojos, tu silueta y encontrar tu sombra en esta soledad…
Muchas Veces al Preguntarme Quién Fuiste...No Encuentro una Respuesta...
Muchas veces al preguntarme quién fuiste...no encuentro una respuesta. Y busco aquella ilusión con la que llegaste y te difuminas en el ambiente, como una sutil fragancia que poco a poco va perdiendo su olor.
Hay quienes son marionetas del vaivén del momento, como barcos a la deriva que van donde corrientes más fuertes los arrastran. Creen que saben amar en un mundo donde besar y entregarse se ha convertido en rutina. En el día a día. Mis besos y mi corazón van en otra latitud, en otra línea porque quizás soy de otra época donde no se regalaba el cuerpo ni los besos, porque cuando se hacía, salía del alma.
Ya he escuchado tantas promesas, la mayoría inciertas, tantos te amo sin sabor y sin valor que se convierten en palabras sueltas al aire como pájaros sin alas, que sabemos "jamás podrán volar". Coquetean con cupido en todos lados. El amor no es así, es algo más, no sólo frases frías, que dicen mucho y no expresan nada. Es ir más allá de un simple gestos complaciente. Es algo inexplicable que te quema por dentro y se esconde en tus pensamientos.
Todos nos confundimos en alguna parte del camino, nos desviamos a lo mejor viendo una luz que nos mostraba otros horizontes distintos, llenos de colores y sueños jamás soñados. Tal vez no fuiste real, sólo una ilusión óptica que destelló en mi vida para cegarme por un momento y después desaparecer entre sus mismas sombras. La vista vuelve con sus colores. Sé que no puedes entregarme lo que no tienes, nadie lo puede hacer...
Muchas veces al preguntarme quién fuiste...no encuentro una respuesta. Creí que no eras alguien más, sino quien yo esperaba. Pensé que eras la princesa de mi vida, que tus ojos me seguirían arrancando los sueños y pasiones más ardientes. Pensé y creí cosas que en realidad no fueron. Decidiste seguir un rumbo distinto al mío, pero es tu vida, con tus rutinas y tus vaivenes. A lo mejor un día te encuentres buscándote y "no te encuentres". yo sigo aquí, como siempre, pero tratando de arrancar de mi mente el mar de dudas que hoy me dejas.
Siento una soledad distinta, es como si me arrancaran algo que jamás tuve, pero que era mío y jamás fue...como si quedara solo en un sendero lleno de miradas a mis espaldas sabiendo mi historia. Algunos suelen tratar de engañar a los demás como si las mentiras no se olfatearan, como si pudieran decir lo que quieren a todos y quedar inmunes ante la evidencia.
Solo quien ha caminado bastantes trayectos conoce los obstáculos del camino y la mentira, las risas reales y las fingidas, los besos apasionados y desleales. Todos mentimos de una forma u otra, con más o menos acierto, de forma piadosa o no, pero todos lo hacemos. Lo peor es cuando eso se convierte en el día a día de nuestro vivir, y no nos damos cuenta que se arraiga en nuestra forma de ser y personalidad. Así eres hoy. Así fuiste ayer...una mentira y nada más, que perdió sin darse cuenta los modales y la elegancia que idealicé. Volví a ver al final lo que vi al principio...no se puede esconder la realidad por siempre. Con educación se nace. Soy de un tiempo donde ser humilde y educado era normal, no una obligación, y donde una conversación jamás se terminaba de forma unilateral.
Los demás, aunque no lo creamos también saben leer nuestras palabras, o nuestros silencios, y eso muchas veces lo obviamos. Las conductas nos delatan, las frases nos cuestionan. No soy Dios para juzgarte, soy el primero que merece ser juzgado, pero no me creo mis propias falacias. Y trato de callar cuando no tengo cosas que decir, y evitar ser frío y calculador. Se debe morir con las botas puestas, con la altivez de los grandes seres, que por muy alto que lleguen, siguen siendo humildes. Lo bueno es jamás perder la compostura ni pensar que somos el centro de gravedad donde gira el mundo.
Muchas veces al preguntarme quién fuiste, no encuentro una respuesta...y miro a lo lejos tratando de encontrar aquella que fuiste en mis sueños, en la lejanía de lo que creí, y tu silueta se esparce entre la nada de forma diáfana, creando un eterno y distante mundo entre los dos...
Muchas veces al preguntarme quien fuiste...no encuentro una respuesta...y me surge una pregunta ¿quién fui para ti?
lunes, 30 de abril de 2012
Es Sólo Una Manera de Amar Distinta...
Hay momentos en que te das cuenta de cosas que prefieres no pronunciar en voz alta, para que no se cumplan. Es como si al decirlas les dieras la oportunidad para que se realizaran. Te queda frío el cuerpo de solo pensarlo, la mente en blanco y la mirada perdida con una tristeza infinita. Hay veces que algunas cosas por mucho que no lo queramos nacen muertas, sé que de mucho de lo que hablo solo yo me entiendo en múltiples de ocasiones, pero aún así las escribo, y sé qué alguno de los tantos que las lea lo comprenderá, aunque sea a medias, "con eso me basta".
No sé si te disipas o me disipo en el aire, o en estos tiempos que nos envuelven o nos separan. En estos días que se hacen más agudos con tu ausencia, en tu imagen que es solo eso, y nada más, porque jamás ha sido presencia, solo espejismos de un querer, una mera ilusión que tal vez se vuelva más intangible que nuestros propios sueños.
"Es solo una manera de querer distinta lo que sentimos" - me dices, "pero que no quiero que sea costumbre para que no perezca antes de tiempo" - te respondo, y sigo diciendo "como perece todo lo que una vez se quiere o se piensa querer con el alma". Pensar que ésta manera que tenemos de querernos es la mejor, es ser complacientes con no ir más lejos, sino quedando esperando eso que quizás jamás suceda...conformarnos con lo que nos da la vida sin arriesgar. Es lo único que nos queda cuando se está con las manos atadas, y un millón de personas mirando.
Amar. Me pregunto el significado de esa palabra en tus labios, en tu mente, en esa voz sutil cuando se expresa algo tan fuerte. Te escucho y siento muchas veces dudas de eso que ignoro...de ti...de mí, de los dos. Prefiero muchas veces con mi mutismo quedarme en mi mundo sentado en un rincón y olvidar todo para no saturarte, para escuchar algo nuevo cada día en tus palabras y descubrir en un momento con inquietud lo que ha ido desapareciendo poco a poco de forma leve de tu corazón.
Siento que esto no es fácil de andar, sé que sientes lo mismo, la cuesta se inclina ante nuestros ojos, y se endurece el camino...y toca seguir. ¿Quién se detendrá primero? ¿no lo sé? alguno lo hará me imagino. Unas miradas, un recuerdo, unas palabras, un gesto...son las cosas que me quedan de lo que vamos viviendo a nuestra manera, y a las cuales tengo que aferrarme y darle vida cada noche para que sobrevivan. Unos hoyuelos en las mejillas me seducen, unas piernas largas me enredan en su cintura, un cabello fresco me enreda, unos labios con sabor a almendras me provocan...pero tal vez jamás seas mía. Las sombras del olvido las veo aparecer sigilosas entre nosotros, quizás no debamos pelear con ellas, o acabarán devorándonos.Todo sigue su curso. Los años son diferencias que marcan, y aunque no queramos, nos distancian, nos consumen por dentro. Y crean una larga herida que terminará marcándonos...
Hace frío, es el frío de la ausencia que vuelve con lo que anhelo, y se antoja más pesado. Te veo lejos, te siento lejos, estás distante como una estrella y aunque brillas tu calor no me llega, no me quema. A lo mejor mañana te ame nuevamente como lo hice un día, como lo he hecho siempre desde que llegaste a mí, pero ahora quiero quedarme solo con mis conjeturas para ver si ellas me explican lo que siento y no entiendo...para ver si ellas le dan un poco de sabor a tus palabras. Para ver si ellas te encienden por dentro como antes lo hacías, y tus frases hoy no llegan cargadas de vacío...
sábado, 21 de abril de 2012
Podría Decirte...

Podría decirte que
eres la mujer más linda
De las que he conocido
con tus ojitos de sol…
Y que hasta un girasol
envidia tu belleza
Y con más de mil
promesas flechar tu corazón…
Pero no quiero
enamorarte con palabras…que ya
Otros han dicho, yo
quiero ser muy distinto…
De qué sirven
estrellas…si hoy las bajo por ti,
No son más bellas de
lo que eres para mí…
Podría decirte
Tantas cosas que no quiero…
Yo sólo quiero
Tus besitos más sabrosos…
Podría decirte
Que no hay rostros más hermosos
Pero que importa
Si sólo te quiero a ti…
Y es que no quiero
enamorarte en esta vida…mi amor
Con frases llenas de
belleza y sin sabor…
Yo sólo quiero ver en
los ojos que adoro
Y en tus sonrisas que
eres feliz con mi amor…
Podría decirte que nunca me he enamorado
Perdido y locamente a
riendas de una mujer…
Y que por tu querer yo
pintaría en la luna
Los sueños más
hermosos que pudieras tener…
Pero no quiero
enamorarte con mentiras…que ya
Saben a cuento, te amo
mucho en esta vida…
De qué valdrían mis
besos…si no me quieres a mí,
No serían nada si no
fueran para ti…
Podría pintarte
Mil castillos en el cielo…
Porque te quiero
Solo a ti y a nadie más…
Podría mentirte
Y decir que eres la más bella...
Pero qué importa
Si tan sólo te amo a ti…
Y es que no quiero confundirte
con sofismas...de amor
Ni enamorarte con una
falsa ilusión…
Yo sólo quiero que me
digas que me adoras
Y también sueñas con
mis besitos de amor…
Por Ser Feliz...
Cuanto daría…
Por entregarte toda mi vida
Y así cambiar la parte de mi
historia
En que faltas tú…
Pero no puedo, ni he podido
Encontrarte ya ves…
Ni me perdono por dejarte
marchar,
Y daría todo por verte otra vez…
Por ser feliz…me iría hasta el
fin del mundo
Y escondería hasta el rumbo de tu
ayer…
Por ser feliz…retrasaría los
tiempos
Para adorarte y amarte mujer…
Bajaría las estrellas todas con
un suspiro
Y por un beso tuyo apagaría hasta
él sol,
Le diría a la razón que es tuyo
el sentimiento
Que llevo en este cuerpo viviendo
de ilusión…
Por ser feliz…yo secaría los
mares
Que imponen su distancia entre
los dos,
Por ser feliz…le diría a la
nostalgia
Que deje mi alma al verte a ti…
Cuanto daría…
Por ver de nuevo tus ojos bellos
Y acariciar aquel hermoso cuerpo
Que ayer me ilusionó…
Pero es difícil, muy difícil
Encontrarte ya ves…
Como quisiera que no fuera
verdad,
Yo daría todo por verte otra vez…
Por ser feliz…me iría hasta
aquellos años
Y los engaños convertiría en
perdón…
Por ser feliz…me iría hasta tu
nostalgia
Y con el alma le hablaría de
amor…
Pintaría un arco iris enorme como
el cielo
Y desde un rascacielos te daría
mi ilusión,
Le diría a la razón que no ha
pasado el tiempo
Y tallaría mis besos en tu
corazón…
Por ser feliz…yo iría hasta mil
lugares
Rastreando el primer beso entre
los dos,
Por ser feliz…me iría hasta tus
recuerdos
Y borraría el momento del adiós…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













