Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de junio de 2008

Porque No Me Dices



Por qué no me dices si el tiempo ha hecho que me olvides o si el silencio ha agotado los restos de amor que te quedaban de mi… yo sin embargo no niego ni afirmo nada, todo es relativo en esta vida…todo tiene un precio y un sabor…
No advertí que la distancia podía acabar aquello que en ti una vez sembré y que las dudas en las ventanas de tu mente hoy me harían daño.
Hoy tampoco encendí una hoguera para buscarte entre la noche, no quiero que nadie me vea, ni que las horas me sientan llorar, no quiero percibir tu perfume en el viento que lastima mi rostro, ni ver tus pisadas en la arena que baña las playas del olvido…sólo deseo sentirte sin verte, recordarte es mejor si te he perdido. Ya no valen historias de otros tiempos en que éramos más humildes cada día, eso pasó…ya se diluyeron mis sueños en las sombras de lo que ayer fue posible, este vacío que siento hoy tiene nombre propio, pero es ya estéril mi pasión si voy sin ti.
Quien mire el desierto de mi corazón, verá el destierro del amor, sabrá que una vez tuve sueños guardados en mí alma por ti y en las estelas de mis propios pasos los perdí. Quien sólo aprendió a decir te quiero por decirlo, también sabrá que nadie ama por amar, siempre busca algo más grande, algo más puro en cada caricia y en cada gesto y cada beso que se da, siempre se busca ese algo que lo transporte a otra dimensión donde lo terrenal y lo efímero sea distinto.
Me adentro en el recuerdo de tus miradas no esquivas y veo una vez más tu gesto de mujer feliz. Es un gesto que no se olvida, pero que tampoco me gusta recordar…y aunque no es lo único que me queda de ti, también sé que ya no será el mismo, que los años habrán marchitado un poco tu piel y los caminos del tiempo irán tejiendo arrugas en donde antes brilló esa juventud de nuestros años.
No sé donde encontrar aquellos restos lejanos de nuestros días, de esos meses en que andaba encaramado a tus amores. No sé quien creyó que seríamos felices para siempre, ni por qué me lo dijeron…no sé que día pensé que la magia de tus miradas sería eterna.
Hoy que soy sólo un recuerdo de tu historia, un amor tal vez ya pasajero…un recuerdo lejano de otro tiempo…te confieso entre mis versos que aún te quiero…

Un Olor a Perfume

Es imposible olvidar lo que no es recuerdo, sino una eterna realidad...


No sé olvidar una noche de pasión, de ilusiones devoradas por el alba y esos cuerpos atrapados por la irónica demencia del placer.
Ese instante que no llega…otro instante que se pierde, que se va entre la complejidad de un mundo injusto.
Secuencia lógica llevan las horas que son contradictorias con las que guardo de tus recuerdos en mi mente, con las que llevo tan dentro sin tu presencia. Aunque pasan los días, meses y años, me contagio del secreto indómito de tus recuerdos y de tus eternas huellas en mi piel, de aquellas ansias locas de ti, y tus devastadoras manos sobre mi pecho.
Un olor me llega de tan lejos, tu imagen hoy se aferra a mis recuerdos…un silencio se adueña de mi voz, mientras busco en otros besos tu misterio…
Tu fragancia se ha inculcado en esta piel, que es más tuya que la misma que tú tienes…que te busca, necesita y le haces falta…que no olvida y hasta anhela en todas partes.
Aquel perfume de lujuria me enloquece y el desdén de esa canción me habla de entonces, de esa noche en Cartagena y tu romance…de esa ardiente y loca historia entre los dos.

sábado, 7 de junio de 2008

Aquella Noche En Que Fue Mía...


Todos perdemos a alguien alguna vez.



Como una sombra lleguó esa noche a mi frente. Me miró, era un ángel intocable, Sin embargo apenas escuché su voz, supe que algo entre nosotros pasaría…Noche oscura y silenciosa, alumbrada por estrellas milenarias y alegrada por la catedral de antaño, la que misteriosa e impávidamente nos miró y guardó nuestro secreto entre sus años, en sus ventanas y rincones tenebrosos, mientras su imagen nos quemaba a fuego lento y con la fuerza con que hoy nos castiga el tiempo.
Nos deshicimos de lo que no era nuestro y mandamos a pasear nuestro dolor, puso la pasión calor en nuestros cuerpos y mi mundo fue su mundo entre su amor, sus besos mis besos y mis sueños sus sueños. No hubo más misterio entre nosotros que sus ojos mirando mis ojos, que sus labios rastreando mi cuerpo, apagando y encendiendo aquella llama que nos quemaba lentamente.
Cándida y sensual como las brisas, penetró en mi pecho hasta saciarme, Nunca supe porqué llegó a mi vida sin preaviso, sin darme un compás de espera aquella noche. Tampoco supe como acabaría el secreto que transformaba por completo nuestras vidas y ponía nuestros pasos en aprietos…
Las horas hoy prolongan sus recuerdos y ese tiempo me arrastró sin darme cuenta y me pregunto en cada instante ¿que ha pasado? ¿Qué hay de aquella que decía que me quería?
Fue sinónimo de amor o un espejismo…fue un romance que adoré mientras duró, un diluvio de tormentos que atormentan, fue la musa que yo amé mientras me amó…No cuestionaré el final de sus miradas, ni las veces en que ella me hizo infeliz…no hay amores que no carguen sufrimientos…ni recuerdos que la traigan hoy a mi…

Como Aquella Vez...

Después de amar tantas veces, descubrí que sólo la primera vez se ama más, aunque las siguientes se ame mejor.

Amar se aprende amando y no viendo. Sólo así se aprende a amar. Para hacerlo hay que entregarse totalmente, no es posible que se ame sin respeto, sin deseo, ni admiración. Amar es lo mejor que le puede pasar a alguien, es sentirse deseado y único en el universo. En esos momentos crees que eso sólo te está pasando a ti y te sientes dichoso, ya no vale nada ante lo que vives y sientes, el mundo es entonces perfecto y lo entiendes todo, pero observas cosas que sólo tu puedes ver en esa persona y los demás ven otras que tu no logras mirar. Su aroma es tuyo y sus besos tu vida, sus brazos tus sueños, sus gestos tu todo…todo es hermoso y lo vives a plenitud y los minutos llegan a tu vida a gran ritmo, con más ganas, no te cansas y las energías del amor te recuperan. Yo he sido así una y tantas veces y no me cansaré de amar al amor. Pensé que siempre estaría con esa persona que en su momento deseaba tanto y me llenaba en todo mi ser, creí que había encontrado a quien deseaba muchas veces, me entregué sin condiciones, ni restricciones, el tiempo era mi enemigo, no mi aliado, se me pasaba la vida volando y tenía que esperar otra vez un nuevo día para empezar de nuevo o continuar donde había quedado antes. Vivir sin límite era mi consigna, mi meta, y mi objetivo estaba más allá de lo que podían ver mis ojos en el firmamento.
Muchas veces acabé relaciones no por quererlo así, sino porque no había más amor, o el aburrimiento, el tedio y la incompatibilidad habían llegado a mi vida y unas veces el orgullo fue el culpable, en otras ocasiones me dejaron de amar sin más motivos, ¡Así de fácil!, pero el amor siempre ha estado en mi vida con sus diversas formas y facetas. Cuando en ocasiones quedé dolido, juré no volver a querer a nadie, pero siempre terminé rompiendo esa promesa, no se puede prometer eso, no está en uno amar o dejar de hacerlo, cuando menos piensas llega a ti esa otra persona que no pensaste y te vuelves a ilusionar. No tienes fuerzas para continuar con aquella promesa, no sé si es que el corazón es tan débil o el amor tan fuerte que puede más…pensé muchas veces olvidar y jamás pude hacerlo, he amado sólo a algunas mujeres que han pasado por mi vida y de este presente no hablo, porque esta sucediendo aún…No me arrepiento de querer a quienes quise, tampoco me alegro por haberlas perdido entonces, pero viví a plenitud todos esos instantes a su lado, y aunque ellas jamás lo sepan, nunca he sabido, ni podido olvidarlas… sin embargo dejo claro que recordar para mi, ya no es amar…
El amor es puro, eso dicen; el amor es bueno, también lo sé, entonces no cabe en mi, si es eso cierto, por qué algo tan noble tiene que acabar algún día.
Quise muchas veces, amé otras y adoré pocas, pero en mi van aún esas imágenes clavadas como dagas en mi pecho. A veces regresan con los sentimientos de entonces y las siento y miro igual, disfrazadas con sus trajes de confusiones…y no sé por qué, otras veces ya no siento nada…pero están allí, como sombras…lo sé…van caminando a mi lado, unos días delante y otros días atrás, como esperando el momento para de nuevo irrumpir en mi mundo como aquella vez que poco a poco me fueron robando la sobriedad…
He querido vivir más cosas, más momentos, no sueños sin detalles, pero algo hay en mi que me detiene, que se aferra a mi pecho y no me deja en paz conmigo mismo, me aguanta y me cohibe, y es entonces cuando me pregunto si alguna vez podré amar de nuevo como lo hice aquella vez…

Entre Las Sombras De Aquella Noche...




Quizás debí quererte fugazmente para ser eterno en tu memoria.



Se alejó sin mirar atrás, lo sé, no tuve que observarla para percibirlo. Las horas estaban contadas y el reloj no falló. Caminé un poco en busca de un taxi y así acabó esa noche y también aquella historia entre nosotros que quizás había terminado después del tiempo en que debía hacerlo, porque nosotros en realidad no lo queríamos ver.
Jugar a ganar a veces no da resultado, cuando de sobras sabes que has perdido, que ambos lo intentamos, olvidando que ninguno podría hacerlo. En este caso los dos perdimos, quedando con las ganas de amarnos más de la cuenta, habíamos pasado el limite de aquello y ahora aquello nos lo cobraba. A ciencia cierta lo suponía, lo imaginaba, pero quería gozar una vez más de aquellos labios y suaves besos, de aquellos pechos ardientes, de la ternura que ya hacía tiempo se encontraba lejos de nuestros cuerpos. Era como querer ser de nuevo joven en plena madurez, luchar contra la corriente que en años anteriores nos había sumergido en su interior sin darnos la más leve esperanza de sobrevivir, sin darnos tregua para volver a amarnos...
Allí estaba ella. Hola – como estás – me dijo – no tan bien como tu – le respondí – bueno, que hacemos, le dije mientras la miraba vorazmente, ella lo advirtió y sonrió con toque sensual – me respondió, donde tu quieras, es tu noche. En realidad era así, era la despedida que ella me iba a brindar, ya que al otro día me alejaría de sus brazos y sus sueños y quien sabe cuando volveríamos a vernos nuevamente.
Nos pusimos de acuerdo y fuimos a un lugar muy original, con música suave para poder conversar de tantas cosas que ambos habíamos dejado a la espera para esa última noche. Pedimos las bebidas, mientras corrían las horas rápidamente, nos reímos y besamos tratando de encontrar los besos de antaño, tratando de revivir los sueños de aquel ayer, los que hicieron que nuestra historia fuera mágica y perdurara en el tiempo...y en nuestras memorias y en todos aquellos que nos conocieron esos años, y que desearon muchas veces estar en nuestros cuerpos, para amarse como nos vieron amarnos.
No sé en que momento fue cambiando conmigo aquella noche, no me di cuenta, pero se transformó con el correr de las horas. Su actitud fue distinta poco a poco, mientras me hablaba reclamándome comportamientos pasados, actuaciones ya idas, y su semblante se tornó distinto al que había estado acostumbrado a ver, su voz airosa me dijo cosas que jamás pensé escuchar...pero no fue tanto lo que me dijo lo que me hirió la vida, sino lo que calló, lo que guardó en sus adentros y se quedó con ella. Algunas cosas que pronunció, tampoco logro olvidarlas; me dijo que ya no volvería a utilizarla como siempre lo había hecho, que me había acostumbrado a manipularla, que no iría conmigo a ningún lugar, que la llevara a casa. No le importó nada de lo que dije, es más, no me escuchó, lo sé, quedó como ciega. Ese día ella no fue ella, fue otra que se metió dentro para que de una vez por todas se acabara todo, para que por fin nos dijéramos adiós, pero ya no había tiempo para adióses, ni para nada entre ella y yo, y el tiempo entre nosotros había caducado. Le dije al taxista entonces, que la llevara a casa, él nos miraba de una forma atónita, supongo que muy dentro de él, se sentía hasta incomodo por lo que escuchaba, tratando de entender o quizás no lo que pasaba a sus espaldas. Él era joven, tal vez podría tener la misma edad que yo tenía cuando la conquisté, pero era algo que jamás podría saber. Tomé la matricula...no nos despedimos, sé que no me miró, tampoco la miré, esa noche ambos sabíamos que era el fin de algo que nunca debió empezar...que toda nuestra historia se estaba acabando a paso lento, porque los dos habíamos decidido seguir y prolongar más de la cuenta esa agonía llamada fin...ese fin que jamás hubiésemos deseado para los dos, pero que estaba allí, no había llegado, porque estaba esperándonos desde hacía mucho tiempo y ese día en realidad tal vez sin pensarlo lo vimos, pero muy tarde nos dimos cuenta que estábamos muriendo lentamente entre las sombras de aquella noche.

Lo Bueno Del Recuerdo...


El recuerdo es sólo una parte infima de nuestras vidas, lo otro se llama nostalgia.


Lo bueno del recuerdo es que a veces llega cuando menos lo esperamos, así pensé en ella una y otras veces sin quererlo, pero también sin evitarlo. Y no niego que recordarla, me hizo muchas veces fuerte, más de lo que creí ser en esos tiempos, pero también me hizo daño en un sin número de ocasiones.
Hoy que ya todo ese holocausto ha pasado, mis sentidos absorben cada vez más la idea que “nada es para siempre” y mi idea sobre los recuerdos toma más fuerza.
El antagonismo del querer tener y no deber tener algo; sé posa en mí como una golondrina cada mañana y el canto de un bello gorrión al amanecer ahora es utopía en mis sueños.
¿Que por qué escribo me preguntas?... pues, porque me gusta y no concibo mi vida sin mis letras, sin mis versos, sin mis prosas, lastima que sólo lleguen a mi cuando más recuerdo.
Cuando era niño, fui pobre; pero rico como nadie, gocé como gozan pocos y reí como pocos lo hacen. De niño pensé como adulto muchas veces y ahora que recuerdo, desee ser Dios varias veces…sí, para cambiar muchas cosas que no me gustaban de lo que a diario veían mis ojos, de lo que sentía mi ser…no eran cosas malas, sino mal repartidas creo yo…mucho dolor en unos y mucha alegría en otros. Mientras esto pasaba, yo crecía y me llenaba de argumentos para tratar de entender lo que a mí alrededor sucedía. Que inocente fui tantas veces, igual que ahora…sin pensar que la vida es así y ni con todos los granitos de arena la vamos a cambiar…unos sufrirán más y otros menos, otros nacerán para amar y otros para ser amados, algunos verán el sol nacer y ocultarse y otros vivirán sin verlo jamás…lo importante de todo si lo vemos bien, es vivir sin dejar de recordar quienes somos, de donde venimos y para donde vamos. Sin cambiar nuestra naturaleza humana de sentir lo que sentimos y lo que debemos sentir sin cohibirnos de nada…
Lo bueno del recuerdo es que el nos mantiene vivos, sino díganme ¿quien no ha recordado alguna vez las cosas que le han pasado ya sean malas o buenas?...nadie, por supuesto…para ir hacía adelante sustraemos experiencias recordando antiguos episodios y acontecimiento que nos pueden servir de referencia para lo que deseamos conseguir, serán la base de nuestro próximo actuar…
Yo siempre los recuerdo, y haciéndolo me alegro muchas veces, pero la mayoría de ellas me pongo triste, la nostalgia me envuelve y me coloco entonces una coraza para así evitar sufrir, entonces mejor rebusco y rebusco en mis recuerdos y me quedo con lo lindo que he vivido…la mayoría de mis escritos son tristes y no lo tengo muy claro, pero creo que algún amor de los viejos tiempos me marcó. Hoy no logro precisar cual fue, ni distingo por qué, tampoco me importa ya…sólo sé que su huella va en mi y en la memoria de mis escritos. A veces quisiera escribir otras cosas, pero no puedo, esto es lo que escribo y este soy yo, no puedo cambiar y aunque lo he intentado varias veces siempre vuelvo a este circulo vicioso en el cual estoy sumergido.
No sufro ya por lo que se fue, ni anhelo lo que no vendrá, no vale la pena, lo que va a ser, será y lo que va a llegar, ya llegará…lo que se queda en el camino lo recordaré como lo que fue, sin más ni menos, simplemente como lo que fue, sin idealizar lo que pudo haber sido y no fue, porque eso sólo existe en la mente de cada quien…a lo mejor a veces esperamos más de alguien y nos equivocamos. Lo mejor de todo es aceptar lo que es y nada más…así no nos llevaremos desengaños en el futuro y debemos mirar siempre de una forma positiva la vida, eso es fundamental para aguardar un mejor mañana…
No olvidemos que hay quien dijo “que el ser humano vive más del recuerdo y del futuro, sin saber que el presente es ese instante que se le va de las manos mientras está pensando en lo que va a hacer con el” y yo sostengo que lo bueno de un recuerdo es recordarlo y nada más…si recuerdas con dolor es que haz o te han fallado…

Que tal te ha parecido este escrito

Buscar este blog