lunes, 30 de abril de 2012

Es Sólo Una Manera de Amar Distinta...

Hay momentos en que te das cuenta de cosas que prefieres no pronunciar en voz alta, para que no se cumplan. Es como si al decirlas les dieras la oportunidad para que se realizaran. Te queda frío el cuerpo de solo pensarlo, la mente en blanco y la mirada perdida con una tristeza infinita. Hay veces que algunas cosas por mucho que no lo queramos nacen muertas, sé que de mucho de lo que hablo solo yo me entiendo en múltiples de ocasiones, pero aún así las escribo, y sé qué alguno de los tantos que las lea lo comprenderá, aunque sea a medias, "con eso me basta".

No sé si te disipas o me disipo en el aire, o en estos tiempos que nos envuelven o nos separan. En estos días que se hacen más agudos con tu ausencia, en tu imagen que es solo eso, y nada más, porque jamás ha sido presencia, solo espejismos de un querer, una mera ilusión que tal vez se vuelva más intangible que nuestros propios sueños.

"Es solo una manera de querer distinta lo que sentimos" - me dices, "pero que no quiero que sea costumbre para que no perezca antes de tiempo" - te respondo, y sigo diciendo "como perece todo lo que una vez se quiere o se piensa querer con el alma". Pensar que ésta manera que tenemos de querernos es la mejor, es ser complacientes con no ir más lejos, sino quedando esperando eso que quizás jamás suceda...conformarnos con lo que nos da la vida sin arriesgar. Es lo único que nos queda cuando se está con las manos atadas, y un millón de personas mirando.

Amar. Me pregunto el significado de esa palabra en tus labios, en tu mente, en esa voz sutil cuando se expresa algo tan fuerte. Te escucho y siento muchas veces dudas de eso que ignoro...de ti...de mí, de los dos. Prefiero muchas veces con mi mutismo quedarme en mi mundo sentado en un rincón y olvidar todo para no saturarte, para escuchar algo nuevo cada día en tus palabras y descubrir en un momento con inquietud lo que ha ido desapareciendo poco a poco de forma leve de tu corazón. 

Siento que esto no es fácil de andar, sé que sientes lo mismo, la cuesta se inclina ante nuestros ojos, y se endurece el camino...y toca seguir. ¿Quién se detendrá primero? ¿no lo sé? alguno lo hará me imagino. Unas miradas, un recuerdo, unas palabras, un gesto...son las cosas que me quedan de lo que vamos viviendo a nuestra manera, y a las cuales tengo que aferrarme y darle vida cada noche para que sobrevivan. Unos hoyuelos en las mejillas me seducen, unas piernas largas me enredan en su cintura, un cabello fresco me enreda, unos labios con sabor a almendras me provocan...pero tal vez jamás seas mía. Las sombras del olvido las veo aparecer sigilosas entre nosotros, quizás no debamos pelear con ellas, o acabarán devorándonos.Todo sigue su curso. Los años son diferencias que marcan, y aunque no queramos, nos distancian, nos consumen por dentro. Y crean una larga herida que  terminará marcándonos...

Hace frío, es el frío de la ausencia que vuelve con lo que anhelo, y se antoja más pesado. Te veo lejos, te siento lejos, estás distante como una estrella y aunque brillas tu calor no me llega, no me quema. A lo mejor mañana te ame nuevamente como lo hice un día, como lo he hecho siempre desde que llegaste a mí, pero ahora quiero quedarme solo con mis conjeturas para ver si ellas me explican lo que siento y no entiendo...para ver si ellas le dan un poco de sabor a tus palabras. Para ver si ellas te encienden por dentro como antes lo hacías, y tus frases hoy no llegan cargadas de vacío...

sábado, 21 de abril de 2012

Podría Decirte...



Podría decirte que eres la mujer más linda
De las que he conocido con tus ojitos de sol…
Y que hasta un girasol envidia tu belleza
Y con más de mil promesas flechar tu corazón…

Pero no quiero enamorarte con palabras…que ya
Otros han dicho, yo quiero ser muy distinto…
De qué sirven estrellas…si hoy las bajo por ti,
No son más bellas de lo que eres para mí…

Podría decirte
Tantas cosas que no quiero…
Yo sólo quiero
Tus besitos más sabrosos…
Podría decirte
Que no hay rostros más hermosos
Pero que importa
Si sólo te quiero a ti…

Y es que no quiero enamorarte en esta vida…mi amor
Con frases llenas de belleza y sin sabor…
Yo sólo quiero ver en los ojos que adoro
Y en tus sonrisas que eres feliz con mi amor…

Podría decirte que nunca me he enamorado
Perdido y locamente a riendas de una mujer…
Y que por tu querer yo pintaría en la luna
Los sueños más hermosos que pudieras tener…

Pero no quiero enamorarte con mentiras…que ya
Saben a cuento, te amo mucho en esta vida…
De qué valdrían mis besos…si no me quieres a mí,
No serían nada si no fueran para ti…

Podría pintarte
Mil castillos en el cielo…
Porque te quiero
Solo a ti y a nadie más…
Podría mentirte
Y decir que eres la más bella...
Pero qué importa
Si tan sólo te amo a ti…

Y es que no quiero confundirte con sofismas...de amor
Ni enamorarte con una falsa ilusión…
Yo sólo quiero que me digas que me adoras
Y también sueñas con mis besitos de amor…

Por Ser Feliz...




Cuanto daría…
Por entregarte toda mi vida
Y así cambiar la parte de mi historia
En que faltas tú…

Pero no puedo, ni he podido
Encontrarte ya ves…
Ni me perdono por dejarte marchar,
Y daría todo por verte otra vez…

Por ser feliz…me iría hasta el fin del mundo
Y escondería hasta el rumbo de tu ayer…
Por ser feliz…retrasaría los tiempos
Para adorarte y amarte mujer…

Bajaría las estrellas todas con un suspiro
Y por un beso tuyo apagaría hasta él sol,
Le diría a la razón que es tuyo el sentimiento
Que llevo en este cuerpo viviendo de ilusión…

Por ser feliz…yo secaría los mares
Que imponen su distancia entre los dos,
Por ser feliz…le diría a la nostalgia
Que deje mi alma al verte a ti…

Cuanto daría…
Por ver de nuevo tus ojos bellos
Y acariciar aquel hermoso cuerpo
Que ayer me ilusionó…

Pero es difícil, muy difícil
Encontrarte ya ves…
Como quisiera que no fuera verdad,
Yo daría todo por verte otra vez…

Por ser feliz…me iría hasta aquellos años
Y los engaños convertiría en perdón…
Por ser feliz…me iría hasta tu nostalgia
Y con el alma le hablaría de amor…

Pintaría un arco iris enorme como el cielo
Y desde un rascacielos te daría mi ilusión,
Le diría a la razón que no ha pasado el tiempo
Y tallaría mis besos en tu corazón…

Por ser feliz…yo iría hasta mil lugares
Rastreando el primer beso entre los dos,
Por ser feliz…me iría hasta tus recuerdos
Y borraría el momento del adiós…


domingo, 15 de abril de 2012

Con Sólo Verte y Bastó...

28/11/2011















Con solo verte y bastó...para poner mi ilusión a volar
tus sonrisas de niña...tu carita inocente, tus ojitos radiantes...
tu voz me enloqueció...

Doy mil vueltas y vueltas...y traigo a mi memoria
Las miradas y frases cuando te conocí
y descubrí que por ti me sobran los suspiros
y cumpliría promesas que por nadie cumplí...

Pueden pasar los años mi amor...
...caer montañas enteras aquí…
y que todos nos digan "que no eres para mí..."
Pero juro que yo…te amaré mientras viva...
y lucharé contra el mundo para hacerte feliz...

Siempre cuento las horas...para escuchar tu voz
y tus labios diciendo “que tú me amas más...”
para tocar tus manos y acariciar tu piel
y saciarme en tu cuerpo...porque te amo mujer...

Pueden pasar los años mi amor...
...caer montañas enteras aquí…
y que todos nos digan "que no eres para mí..."
Pero juro que yo…te amaré mientras viva...
y lucharé contra el mundo para hacerte feliz...

Son las cosas del amor…que nos llega por sorpresa en la vida
sin edades prohibidas…sin distancias ni tiempo, sin fechas concebidas…
sin una condición…

Con tu rostro tan lindo…y gestos incomparables
te instalaste en mi alma para jamás salir
cómo voy a negarte que sueño con tus besos
y es que es nuestro secreto "amarnos hasta el fin...”

Pueden pasar los años mi amor...
...caer montañas enteras aquí…
y que todos nos digan "que no eres para mí..."
Pero juro que yo…te amaré mientras viva...
y lucharé contra el mundo para hacerte feliz...

No cambiaría por nada…lo que estoy sintiendo
y cada día que pasa “sé que te amo más…”
seré parte del fuego que quema tu cuerpo
porque como hoy te amo, nadie te va a amar…

Pueden pasar los años mi amor...
...caer montañas enteras aquí…
y que todos nos digan "que no eres para mí..."
Pero juro que yo…te amaré mientras viva...
y lucharé contra el mundo para hacerte feliz...

domingo, 1 de abril de 2012

Soy de una Época que Añoro...

Ya no sé ni cuantas monedas me gasté en aquel teléfono público para llamar a mi novia que se había ido a otra ciudad, recuerdo que para encontrar el indicativo entre la guía de teléfono me llevé casi una hora y en hablar con ella menos de lo esperado. Ese teléfono se tragaba las monedas por segundos, nunca vi nada más rápido, no había empezado a hablar cuado ya estaba sonando la alarma para introducir otra moneda.

Si te busco te alejas, si me alejo me buscas. Quien entiende tus reacciones, quisiera entrar en ti para saber que piensas, pero ni aún así arreglaría las cosas. Las excusas son fáciles, ya todas están inventadas, solo hay que repetirlas. Soy de una época en que amar era distinto, y los años marcaban diferencias, en que las palabras se cumplían muy a pesar de que las cosas fueran más complejas.

Soy de una época que añoro, no porque esta no sea buena o mejor, sino porque soy de aquellos tiempos y la nostalgia me embarga. Muchos no me entenderán, otros a lo mejor si, pero no me importa. Vivir todo a un ritmo más acelerado que nuestro corazón no es bueno, y así se vive ahora, se camina sin ver bien los lugares por donde transitamos, porque siempre hay cosas más importantes que nos roban los momentos significativos y aparentemente simples de la vida. Los años nos muestran que esos momentos no eran tan simples como muchos pueden pensar hoy.

A nadie le gustaba quedar mal ni incumplir su palabra. En mis tiempos no se olvidaba tan fácil un amor, ahora los amores son más cortos y efímeros. No era tan fácil sacar un “te quiero”, pues salían del alma, ahora los “te amo” sobran en el ambiente, quizás porque muchos ni saben su significado real. Hay quienes se entregan a otros sin saber decir jamás un no, son como un vaso de agua que va de boca en boca, y sus labios ya carecen de sabor.

Hoy te he vuelto a extrañar, no soy de piedra, pero soy de otros tiempos, de otros años con más años a mis espaldas, y diferentes formas de ver las cosas. De unos tiempos en que no te encuentro en mis recuerdos porque no estabas. Hoy estás, pero no eres de mi época, y eso pesa. Nos distancian los años que nos separan, edades dispares, y aunque digan que el amor no entienda de eso, la realidad es otra. Cuando se percibe la frialdad de los polos, no hay nada que hacer, y eso lo he sentido algunas veces por más cálidas que suelan ser las palabras.

sábado, 31 de marzo de 2012

Las Estrellas Perdidas de Henry...

Era una mañana de esas en que la imagen de ella se clavó en mis ojos para siempre, yo trataba de disimular, reteniendo con mucho esfuerzo las lágrimas que querían salir corriendo por las praderas de mis mejillas.

Observaba las casas que estaban detrás de ella a lo lejos, y perdían sus colores poco a poco como sus ojos el brillo que antes le resaltaba. ¿No se pueden querer dos personas de la misma forma? me preguntaba. Y que era eso que yo estaba sintiendo en mi pecho que retumbaba como un tambor. ¿Lo sentiría ella de la misma forma?

Helen se levantó dejando su taza llena. Cogió su bolso con su mano izquierda y lanzando una sórdida mirada se marchó sin despedirse. No era la primera vez que perdía un amor sin saber por qué. La quise de tantas formas que ya había olvidado cuantas veces la amé. Sin embargo ella parecía ahora no haber sentido lo que siempre juró sentir.

El tiempo pasa, y los amores también, le decía su padre. Un padre lleno de amores como el colibrí del néctar de las flores. Un padre sin estudios, pero con la carrera de la vida bien aprendida en cosas de amores. – no importa, le repetía constantemente, ya vendrá otra mejor, y con más tetas, no vez que cada día las tienen más grandes, ¿que será lo que comen?- con su tono vulgar. Y continuaba diciendo con más de dos cervezas encima - eso seguro te pasa por no hacerle lo que ella quería-.

Un escondite oscuro no siempre es un refugio clandestino, donde olvidarse de las penas, si son más que las cosas buenas que has vivido. Yacía arrinconado en nuestro escondite, pero ella no llegaba, ni llegaría, ya era tarde para muchas cosas. Allí acurrucado como lagartija no dejé de pensar en la última vez que estuvimos juntos. Fue tan dura, que su semblante se mimetizó, y con pasos agigantados se perdió como una sombra larga en mi mar de dudas.

Treinta y seis meses antes la había visto por primera en otra ciudad y bajo circunstancias distintas. Su olor impregnado en mi olfato me acompañó desde aquella noche en que las estrellas parecían rociar con su brillo sus cabellos que parecían resortes. Precisamente Estrella era su nombre, y nos fundimos más de una vez en el fuego de mil pasiones.

Al tocar sus muslos cálidos, a ella se le encendieron los cachetes y aceleró el corazón. La empujé sobre una tabla tirada en el suelo mientras le bajaba las bragas como podía, y metía mis dedos entre su raja húmeda, separándole las piernas sin la menor resistencia. Aquél día saboree su amor más ardiente y apasionado. Nos entregamos como locos, como lo quisimos desde el primer día que nos vimos. Pero de eso ya hacía años.

Una lánguida silueta se veía a lo lejos, caminando descalza sobre el adoquín de aquellas calles angostas y frías. Quedé mudo con un nudo en la garganta, y no dije nada, mientras observé como se acercaba. Estrella me miró y siguió como si no me hubiera visto. Nos dijimos tantas cosas en segundos, fueron los instantes más largos de mi vida, pero no pronunciamos palabra alguna. Pasamos el uno cerca del otro sin inmutarnos, mientras sabíamos lo que perdíamos. Éramos como dos trenes que se alejaban en distintas direcciones.

Bailando como aquella noche, me hubiera pasado toda la vida a su lado. Pero no había tiempo para tanto, esto no era una historia de cuentos de hadas. Se iba y punto. El reloj iba corriendo hacía atrás, y mi corazón sentía esa cuenta regresiva. Bailó conmigo, no sé como hice para deshacerme de Sandra, y Yelena, pero lo hice, solo para estar con ella. Llevaba una minifalda morada y un escote en su blusa que hacía ver más de la cuenta sus pechos pronunciados. Aún llevó marcada la cicatriz de sus uñas clavadas en mi pecho una vez que me encontró hablando de forma indiscreta con Yelena, y que para contentarla quise robarle un beso. De un zarpaso me arrancó el primero botón de mi camisa y una línea broto de mi pecho herido de dos maneras. Me dolió más la cicatriz que jamás he podido curar con su adiós, que la que quedó en mi pecho.

Recuerdo a tres mujeres distintas, y con sabores distintos en la misma época. Estrella, Helen y Stephanía. Todas fueron incomparables para mí. Con sus sabores y olores distintos, cada una me dejó marcada una huella de sentimientos puros e imborrables. Y también se llevó una parte de mí.

Estrella con su piel como el color de la canela, y unos jardines colgando de su cabellera. Era preciosa, de hombros y caderas anchas. Callada y sumisa, pero cuando reventaba era un volcán enardecido. No como Helen, a la cual jamás se le podía creer nada. Era creída y dueña de su entorno en todas partes se creía la reina de la fiesta. Algunos amigos aún me dicen que fue mi gran equivocación, que jamás me quiso, pero yo sé que si. En cambio Stephanía con su dulzura era el complemento que yo necesitaba, con sus piernas largas de atleta y madurez me enloquecía. Era inteligente y audaz, guiada por una iniciativa que le impedía rendirse ante cualquier obstáculo, y más si iba en contra de lo que ella estaba deseando. Fue una lástima que lo nuestro durara tan poco como los colores del arco iris. I

Todos sabemos que el pasado es inmutable, más no el amor. Dudamos muchas veces de tantas cosas, sin embargo allí seguimos sin hacer nada. “Vivir con la incertidumbre siempre es posible mientras no haya que tomar decisiones”, decía el profesor Esteve, y era así. En la encrucijada las cosas se ven más grises, y la respiración se acelera. La cuenta regresiva nos pone contra la pared. No hay vuelta de hoja.

Estrella era del lugar de donde quise ser yo. Del lugar de las estrellas, porque así brillaban sus ojos. “Permanecemos unidos a nuestra tierra hasta que morimos”, cosa que ley una vez, que es un sentimiento inagotable que nos llama constantemente y del cual jamás nos desprendemos. Yo quería permanecer pegado por siempre a ella, a sus labios carnosos de sabor a canela. Pero seguro no estábamos predestinados para amarnos.

Sus piernas se amarraban a las mías como enredaderas. Y al respirar su aliento nos convertíamos en uno solo. Su vientre fue el valle donde quise plantar mis ilusiones.

Los rayos de luz entraban por los calados de aquella pieza. Las sabanas sudadas de una noche de pasión, yacían mitad en el suelo y mitad en la cama. Estrella dejaba ver su figura esbelta medio cubierta por una almohada, mientras su trasero afrodisíaco se asomaba a los ojos de aquella noche. Yo la miraba en silencio mientras recordaba su cuerpo cargado de juventud. No olvidaba ninguno de sus gemidos que aún quemaban la alcoba. Sus cabellos de sortijas embellecían su espalda como racimos de uvas. Fue mía una sola vez, pero con esa bastó para no olvidarla.

Como todo el mundo que ama, yo sufría a solas mis penumbras. Nadie te puede consolar más que tu mismo me dijo Fran. Llegarás hasta donde quieras con este dolor. O te resignas o te marchitas, solo existen dos opciones. Tú decides cual camino seguir, el que aumente tus decepciones o el que te brinde la oportunidad de volver a ser feliz.

Estrella abría sus piernas dejando el camino libre mientras se retorcía por la calentura de mi lengua que se meneaba dentro de ella aumentando su excitación. Tenía los senos más perfectos que había visto, y la embestía salvajemente, mientras la tomaba por la cintura haciendo uso de mi pasión juvenil, y aquellas ganas acumuladas que me sobraban entonces.

El destino hizo que se cruzaran nuestras vidas en aquel tiempo, pero ella nunca volvió a mí.

Italia era distinta a muchas de las ciudades que había visitado en mi tiempo de mochilero, pero también cargaba su magia. Allá conocí a Soledad Salas, de tono cálido y sensual. Con un orgullo que pocos podrán saborear. No era mujer fácil. Me dolió mentirle, y jamás me lo perdonó aunque siguió conmigo no sé por qué. Algo por mi debía sentir más fuerte de lo que decía, que soportó tantas cosas, y hasta insinuó que nos casáramos a escondidas. Es más, que simuláramos nuestro matrimonio, cosa que jamás consentí.

Ella trabajaba en un restaurante por las mañanas y en las tardes daba clases de ingles a domicilio, a niños de familias ricas. Una noche cualquiera se volvió como loca, me reprochó todo lo que le vino en gana, al parecer se le subieron unas cuantas copas a la cabeza y jamás volví a saber de ella. Casi se tira por la ventanilla del taxi donde la llevaba a su casa. Esa noche al bajar del hotel en que nos encontrábamos, dentro del ascensor se subió la blusa y me dijo que le besara los senos, se desabrochó el sujetador y mientras íbamos parando el ascensor entre planta y planta, nos sorprendió el vigilante de seguridad casi cuando nos disponíamos a hacer otra de nuestras locuras. Nos echó como perros y ella salió enfurecida conmigo, como si yo fuera el culpable de todo. Juro que ese día ella fue irreconocible, era otra, y desde ese día comenzó lo nuestro a ir en declive.

Aquí estamos, en Francia, donde prometí que te regalaría nuestro anillo de compromiso, ¿a que es precioso ver todos esos puentes desde esta altura? Le pregunté a María del Mar. Aquí lo tienes. Me puse de rodillas y quedó perpleja, le puse el anillo que le había prometido un 28 de noviembre. Ella no lo podía creer. En ese momento me desperté, era otro sueño recurrente con ella. Una y otra vez me ocurría. Quizás me había obsesionado con María del Mar. Ella tan joven, yo la doblaba en edad, pero me decía que no le importaba. Era hija de un profesor que tuve en la universidad. Con sus hoyuelos en las mejillas me hipnotizó. Su cuerpo de princesa se retorcía en mis brazos una y otra vez diciéndome que me amaba y que yo nunca la amaría como ella a mí. Creo que se equivocó. El sudor de sus senos de almendra, recorría mi pecho mientras hacíamos el amor, me gustaba esa sensación, ver las góticas cálidas de sudor de nuestras tardes a escondidas era lo que me gustaba más de nuestra relación antagónica. Creo que me hubiera quedado sembrado a su cintura para siempre si no fuera porque tantas cosas nos lo prohibían.

A veces me preguntó donde andará con sus frases de oradora, y sus historias de películas. No puedo negar que me enamoré de ella locamente en los primeros días, aún sabiendo que lo nuestro era una locura y que así como había empezado terminaría. No dijo más mentiras porque no la dejé, me alejé, o mejor, nos alejamos entre la espesura de lo que se nos estaba viniendo encima. Andábamos sin horarios y descontrolados. La buscaba a todas horas y me cansé de seguir su juego, aunque hubo un tiempo en que seguí su juego, quizás porque también me gustaba jugar.

Desaparecimos el uno del otro, no sé si por orgullo, por desidia o por no dar el brazo a torcer primero en busca del otro. A lo mejor los dos salimos ganando, o perdiendo, hoy no lo sé, sólo el tiempo lo dirá.

Yo no había visto los castillos, dijo ella. Pues ya los viste, y hasta los has tocado le respondí. Has entrado en algunos y respirado su historia. Yo cuando era pequeño creía que no existían le dije, pero ahora sé que existen. No son como las pirámides, y no sé si tienen más historias, pero me gusta tocarlos y saber quienes vivieron en ellos. No esperé más de ella aquella noche entre esos muros gigantescos, y esas camas que aún olían a madera, que lo que ella misma quiso darme. No fue sumisa, ni concebí que lo fuera. A veces pienso que todos llegamos hasta donde queremos llegar, no hay líneas que impidan que volemos tan alto. Lo duro es cuando nos sorprende la caída.

Al día siguiente nos volvimos a ver. Estaba fresca, con sus ojos grandes alumbrándome la vida como farolas. No es fácil olvidar a una mujer así. Yo le arrebaté parte de su inocencia con mi fuego y mi sudor. Ella me entregó algunos de sus mejores días. Después de aquella tarde nos perdimos para siempre.

Al cabo de cuatro meses recibí una carta de Maryam, diciéndome que Helen había fallecido. El corazón se para con noticias así, y viví en segundos miles de instantes ya idos, pero no respiré, ni me moví, quedé como una estatua. Después de aquel día contaron mis amigos que mi rostro se tornó con un blanco espeso y se me opacó la mirada. Esos ojos brillantes y alegres que siempre tuve, dejaron de vivir se decían todos, y una inmensa soledad me invadió por más de dos años. A ella le había negado el beso que me pidió de despedida por andar empecinado con mi nuevo amor de fin de año. Con el tiempo las cosas se ven mejor, y quisiera que no se hubiera llevado aquel mal recuerdo que nos alejó. En el parque recuerdo que después de sus partidos de voleibol me acostaba sobre sus piernas en una banca, mientras acariciaba mi cabello con sus dedos de forma sutil. No se ama en un día ni se deja de amar en otro. Aquellas noches fueron especiales, aún me pregunto que nos pasó. Fuimos felices a nuestra manera en aquellos días, donde nos faltaban temas para seguir hablando sin parar, a la luz de la luna y las estrellas. A veces me la imagino en el cielo explicándome ¿Qué nos pasó? La vida muchas veces no nos da segundas oportunidades, y a ella se la llevaron los ángeles cuando a penas florecía su juventud.

Aquella tarde me quedé esperando su llamada, nada desespera más que la espera, y el saber que no te llamarán. Siempre supe que la perdería así. No tengo la culpa de amar de esta forma como lo hago, y menos como lo hice con ella. América es parte del mundo, y Europa es otra parte del mismo mundo, pero no son iguales, así como nosotros, agua y aceite. Teníamos formas muy distintas de ver las cosas, y aunque ella decía que yo era su vida, algo me decía que no era así. A veces creemos lo que queremos creer a medias, y la otra mitad de la mentira la escondemos, o desvirtuamos la realidad para seguir soñando. Hay quienes prefieren vivir soñando, así es mejor para alejarse de la realidad, esa realidad que muchas veces me amargó la vida.

Había ocurrido, y yo estaba allí para presenciar lo que no quería. Para que nadie me lo contara. Es mejor así, que duela de una vez todo lo que tiene que doler, para qué querer cambiar las cosas, que no van a cambiar. Es mejor dejarse llevar que luchar contra lo que no puede ser. La verdad suele doler solo una vez, la mentira duele siempre, y no se escapa de los recuerdos, retorna como el sol en las mañanas.

Me quedó mirando a mí alrededor, y todo giraba en torno a ella. Aún así decidí continuar.

No era bonita Helen, pero si guardaba en su mirada ese algo extraño que hipnotiza a cualquiera que la ve de la forma como yo la contemplé, y su bien definido trasero era la locura de quien osaba mirarla. Helen fue infiel como no lo ha sido ninguna de las chicas que tuve. Rompió el corazón a más de uno con sus ojos rasgados, y sus besos de acero taladraban corazones a doquier, pero nadie la vio llorar por amor. Dicen que alguna vez se enamoró, pero su corazón se estancó en ese tiempo sin regreso, y juró jamás volver a hacerlo. Sus besos de hielo no fueron de hielo para mi, y su fuego me quemó por dentro en las entrañas. Se instaló dentro de mí, pero al marcharse se llevó mis más profundas ganas de amar.

Mi lengua en su cuello era como un collar ardiendo, y la hacía sentir corrientes en otras partes me decía, a la vez que aquella fuerte presión en el pecho que la hacía de nuevo sentirse viva, como cuando fue joven en mis brazos y se me entregó por primera vez. Ya no somos los de antes, ambos lo sabemos, ni podemos cambiar la historia de nuestras vidas, la tierra no gira al revés y el reloj marca ya muchas horas.

No te das cuenta del silencio hasta que lo sufres en carne propia. Eran las palabras que yo había escuchado en innumerables ocasiones de mi padre, y ahora entendía lo que antes de alguna forma me resultaba incomprensible en ese tiempo.

Este lugar no me gusta hoy, pero es el lugar donde la conocí, y departí con ella momentos increíbles. Aún siento su olor en cada rincón. Le dejé una rosa roja en su casa, como la que le di el día que la conquisté. Y vi volar una mariposa a mi alrededor que me dejó su aroma. Prometió tantas cosas que no cumplió, por eso no me gustan las promesas. Quien mucho promete, poco cumple, me lo dicen los años vividos, aún así sé que no todos somos iguales y a lo mejor alguna vez quiera cumplir sus promesas.

Hoy sé que es más dura la sensación de estar a la deriva, que estar solo, porque además de estar solo, estás deambulando entre la nada y no te encuentras. Hoy me encontré todos estos bellos recuerdos en mi memoria y decidí escribirlos, por si con los años la memoria me falla, al leerlos sepa que fue lo que en realidad sucedió.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Las Etapas de la Amistad...

Me veo sentado mirando uno a uno a cada uno de ellos, si, a mis amigos de la infancia, mis cómplices de travesuras y aventuras de entonces. Con la magia de esos años inolvidables en que la inocencia reinaba en nosotros y creíamos que lo podríamos lograr todo porque nada era inalcanzable, ya que nada estaba escrito, sino para escribirlo nosotros.

Veo sus ojos llenos de dudas como los míos, y de ilusiones infinitas. Donde pensábamos que seguiríamos por siempre juntos, donde creímos que nada nos separaría.

Es inexplicable, la sencillez e inocencia de aquellos días en que juntos contábamos las estrellas, y reíamos a plenitud.

Al final crecemos, y así como se nos van los años, también se van desapareciendo algunos amigos en la vida, unos se alejan cuando menos lo piensas, otros se marchan como raíces que buscan otras rutas por donde seguir. Es inevitable que la vida siga su curso. Hoy cargo la nostalgia de sus risas y gestos que me acompañarán siempre aunque ellos se hayan ido.

Fue una amistad turbulenta, que creció como crecen los arboles, pero poco a poco cada uno tomo su camino e independencia. Gratos recuerdos me embargan de aquellos días.

Los mejores amigos, que se alejan pero no demasiado: siempre están conmigo, por mucho que nos alejemos, siempre reaparecen como las estrellas en las noches, como las miradas que alumbran los caminos cuando nos encontramos perdidos. Esos amigos por mucho que se alejen, siempre están allí, como si jamás se hubiesen marchado de nosotros. Sin reclamarnos por la ausencia, sin reprocharnos nuestro silencio.

Siguen vivos en mí cada día, son una parte de mi historia, de mi vida, de mi respirar. Los amigos son la esencia de la propia vida, imposible vivir sin ellos.

lunes, 19 de marzo de 2012

Castillos de Arena...

Ayer me encontré con su hermosa pero triste mirada. Me pregunté si podía hacer algo para hacerla feliz. Y bueno, me lancé sin paracaídas y luchando contra todo por llegar a ella. Logré vencer el miedo y los miles obstáculos que surgieron de imprevisto. Desde aquel día no dejé de pensar en ella. Pasaron así las mañanas y tardes, y un día le dije todo lo que llevaba dentro, y lo que me profesaban sus ojos tristes. Me dijo que ella pertenecía a otro, pero no su corazón, que desde el primer día que hablamos sintió como le había robado todos sus sueños e ilusiones.

Me pidió tiempo. Su aroma me quedó impregnado y la magia de sus palabras aún me envuelve en las mañanas. Muchas veces la imagino a mi lado, con su rostro sobre mi pecho, tan cerca con su olor a almendras. Y tan lejana como la tristeza que llevan sus ojos.

Cuando recuerdo su mirada y sus frases llenas de la simplicidad con la que ha sido tratada, yo entiendo que llora porque es prisionera en un mundo de incomprensiones, donde aparentemente tiene todo, pero donde ella solo existe sin existir, es oída sin ser escuchada y ese mundo es el reflejo de algo que no quiere y de lo que no es fácil desprenderse, porque es su mundo y no hay nada ni nadie más donde sostenerse. Amar no es fácil me dijo, que él la amó, pero fue cambiando poco a poco, y ella no dio se cuenta. Se pregunta ¿cómo él puede ser la misma persona a quien ella entregó sus besos más puros?

Me sostiene hoy en pie la esperanza de sentir su cuerpo junto al mío, sin caricias, ni promesas inciertas. No hacen falta cuando se ama con libertad, sin restricciones, sin esperar nada a cambio, sólo tener tiempo para amar y ser amado. Su sola voz me alegra el alma.

Tal vez en una noche de euforia un día en que brillen las estrellas más que hoy, se prenda a mi piel y empiece de nuevo a confiar en un amor que no revele sus secretos más íntimos. Que no cuestione su corazón creyendo ser juez, ni se aproveche de sus sentimientos. Manipular no es bueno, lo sabemos todos, pero quien lo vive es quien lo sufre. Hay Princesas en Castillos de Arena, que se desploman de un momento a otro siendo su mundo un corazón deshecho.

No todos saben amar, amar se aprende amando sin egoísmos, ni condiciones, teniendo nuestro espacio para dejar de hacerlo sin temor a reproches cuando así lo queramos. El amor llega solo, y solo se va, sin pensamientos preconcebidos.

Me enamoré de ella desde el primer día que escuché su voz de niña triste y confundida, desde aquella primera vez, pero también sé que quizás jamás pueda sentir sus labios rozando los míos, ni el fuego de sus pechos entre mis labios. Aún recuerdo sus suaves palabras diciendo: "sólo seré para ti" con un eco que se pierde entre la soledad de esta distancia que nos abruma.

Ella sigue tan altiva como cuando él la conoció...pero con un poco más de experiencia en su Castillo de Arena que se desploma poco a poco...

Hay, murallas más grandes que las de la heroica que se interponen a su romance. Inevitables vientos la alejan del ser que ama. Ella dice: "Que lo esperará siempre", y él aún duerme soñando "Que la tiene entre sus brazos".

jueves, 15 de marzo de 2012

La Historia de tu Vida y de la Mía...

He decidido componer esta canción, con todito el corazón
por los tiempos que me diste...
por los sueños, ilusiones y pasiones, y todos esos momentos
en que tan feliz me hiciste...

Por hacerme tan feliz en ese tiempo...mujer...
y por ser las alegrías de mis días...también...
como cuando...enamorado se camina, agarrado de la mano
con quien se quiere querer...

He observado el firmamento y tu presencia...hoy la veo tan lejos...
ya no importa si nos faltan esos besos...que no nos dimos...
porque un día fuimos un gran amor...

Es la historia de tu vida y de la mía sin tanta filosofía...
espero que seas feliz...
también quiero decirte con estos versos que te quise como a nadie
pero no eras para mi...

Solo quise complacer aquellos sueños...que me pediste...
y escuchar la sinfonía de tus palabras...entre mis besos...
y ser la esencia de tu pasión...

Es la historia de tu vida y de la mía sin tanta filosofía...
de las cosas que viví...
también quiero decirte con mis canciones que te quise como a nadie
y como a nadie te perdí...

He decidido componer esta canción, sin hablar con la razón
si es que loco me volviste...
con tus miradas, fantasías, y tus abrazos, y toditos los besazos
esos que me prometiste...

Por decirme que yo era toda tu vida...mujer...
y jurarme que nunca me borrarías...de tu ser...
porque de todas...eras la más bonita, la que alegraba mi vista
la dueña de mi querer...

He pedido al de los cielos que por siempre...guarde tus pasos...
que te brille la esperanza eternamente...en el corazón...
como en los tiempos entre tú y yo...

Es la historia de tu vida y de la mía sin tanta filosofía...
espero que seas feliz...
también quiero decirte con estos versos que te quise como a nadie
pero no eras para mi...

Solo quise complacer tus ilusiones...y tus anhelos...
convertir en realidad aquellas palabras...que eran tus sueños...
y ser la hoguera de tu pasión...

Es la historia de tu vida y de la mía sin tanta filosofía...
de las cosas que viví...
también quiero decirte con mis canciones que te quise como a nadie
y como a nadie te perdí...

martes, 13 de marzo de 2012

Fuimos Parte de lo Absurdo...

Fuimos parte de lo absurdo...
ella pensó que yo era un beso incierto
yo pensé que ella era un regalo de Dios...

Nos equivocamos los dos
yo al pensar que ella me quería
y ella al creer que yo no podría olvidarla...

Cruzamos el puente
sin darnos cuenta que se quemó a nuestro paso
ella me recordará a lo lejos
yo olvidaré el olor de sus pechos...

Ella se mirará en el espejo
y me imaginará sonriendo a su lado
mirándola y diciéndole frases de amor...

Yo dejaré de pronunciar
las letras de su nombre y a pensarla en voz alta
ya el tren se nos pasó
ella no quiso subir y yo no quise bajar...

Se nos agotó el reloj de arena
la diplomacia esquiva hoy nuestras frases
juró en vano esperarme por siempre
mientras hoy rompí sus cartas y las eché al olvido...

Atrás se nos quedaron sueños vacíos
nuestras ilusiones ya no brillan en sus ojos
mientras nacen otras
hay sentimientos distintos en su alma
y en la mía resuenan sus palabras imborrables...

Estuvimos vagando perdidos en el tiempo
hoy solo somos lo que la vida quiso
ella con sus omisiones tomó un camino
distinto al que sus palabras me habían mostrado...

Fuimos parte de lo absurdo
ella pensó que yo era un beso incierto
yo pensé que ella era un regalo de Dios...

lunes, 12 de marzo de 2012

Ella No Era Un Amor Cualquiera...

Hoy he perdido un gran amor, pero ella no era un amor cualquiera, era un amor distinto, de los de antes. Me volví a tropezar con la misma piedra, pero no importa, y aunque no vea más sus ojos, los imaginaré como estrellas gigantescas alumbrando la luna. La luna era ella, y yo era su sol, bueno eso decía. Ahora veo que no todo lo que a uno le dicen suele ser verdad, ni toda verdad puede ser para siempre. Las cosas suelen cambiar cuando menos lo esperas.

Eras más que lo que tu misma pensaste, pero no puedo cambiar tus sentimientos. Quien decide volar vuela, no se pueden detener sus alas si quiere hacerlo. Hay caminos más fáciles y otros más duros, solo espero que le depare uno donde pueda realizar sus sueños.

Hoy el camino es áspero y duro, largo y esquivo, pero aún así seguiré como si nada, al final todos subimos la cuesta si nos esforzamos. Al final todos somos iguales, de una u otra forma no somos infalibles, y fallamos a veces con quien menos queremos, o debemos.

La vida nos brinda sorpresas, y al final solo hay una misma línea que veamosla por donde la veamos, nos lleva al mismo lugar, al de los cuestionamientos inevitables, al de los errores incuestionables, al de las perdidas irremediables.

Mi corazón no es de piedra, sus palabras son de hielo. Ya lo sabía, por eso no me gusta que me prometan nada, al final de todo casi nunca cumplen en cosas de amores, pocas personas tienen palabras certeras, y no cumplen sus promesas. Algunos seguimos siento tan inocentes como cuando nacimos. Crecemos por fuera, más no por dentro. La inocencia es linda en los niños, pero cuando con falacias te mienten, te planteas muchas cosas.

Es fácil hacer daño y hacerse la victima. Pero dicen que no hay culpables ni victimas en cuestiones de amor, solo partes que les toca vivir un papel en una historia, pero a veces esa historia se repite, y es cuando hay que replantearse en donde hemos fallado. En quien hemos creído, en alguien que nos engañó o que idealizamos en nuestro mundo para sentirnos más felices a su lado.

No se deja de amar en un instante, imposible olvidar en un segundo aunque el rencor te queme por dentro. Buscar en la aurora hoy sus labios y sentir el murmullo de la soledad que siempre fue de ella hoy es sinónimo de ella nuevamente.

Te veo a lo lejos nadar, y alejarte de mi una vez más, ya no diviso tu rostro, eres otra, tus brazos se alargan como tus sentimientos hacía otros labios más cercanos. No siento nada, es mejor así. Evitar sufrir es mejor, y solo se hace aceptando la realidad. Hoy he entendido que no eras para mi, por más que luché por volver a tus brazos el destino nos volvió a despedir.

Adios Sirenita de mis mares, adiós luna de mis sueños, tal vez en otra vida nos volvamos a encontrar...porque en esta vida no nos pudimos amar...

miércoles, 7 de marzo de 2012

Nos Confundió el Amor...




















Así nos confundió el amor…así nos engaño el amor…
Apareciste como los luceros y después marchaste entre mil estrellas
Un cielo ahora es mi pecho abierto que busca en desiertos hoy tu voz tan bella
Te convertiste en todos mis sueños, en mis madrugadas, mi noche y mis días…
Te adueñaste de mis suspiros y de mis latidos, yo que más quería…
Fuiste más que mis ilusiones…la dueña de mi corazón…

Así nos confundió el amor…así nos engañó el amor…
Tal vez no escuché tus palabras, nos faltaron besos, no bastaron rosas
O te quise fue a mi manera, por eso es que hoy sufro por tantas cosas
Nunca pensé quererte tanto, ni perder tú encanto, eras todo en mi vida…
Jamás quise dejar en tu alma estas desilusiones, ni una gran herida…
Fuiste más que mis realidades…la dueña de esta gran pasión…

Qué lindo fue cuando empezamos en aquellos días cuando la alegría
era el firmamento de tantos momentos, de mil sueños nuevos de amor y calor…
Pero nos alcanzó el orgullo y confundió en instantes, y destruyó lo nuestro,
se instaló por dentro, se marchó Cupido, y ahora al darnos cuenta nos dejó un dolor…

Así nos confundió el amor ya ves…
Así nos engañó el amor también…
Yo no sé cómo voy a hacer para sacarte ahora de mi corazón...

Perderte a ti se ha vuelto mi tormento, es buscar tus besos en la eternidad,
es mirar tus ojos, tu silueta y encontrar tu sombra en esta soledad…

martes, 28 de febrero de 2012

La Princesa de mi Vida...

Hoy me pregunto ¿Que nos pasó?
llegaste en un momento inesperado ayer
y te metiste dentro con tu voz de niña
consentida y linda, sin saber ¿por qué?
y sé que en la otra calle está la realidad
pero al mirar tus ojos no evito soñar!!

No sabes lo que pienso cuando tú me dices que me quieres ver
porque ni te imaginas que tu voz domina todito mi ser...

Quiero ser de tu vida lo que quieras tú
todas las fantasías de tu juventud
quiero ser de tu cama esa parte ardiente
que te está faltando y que deseas tú...

Porque eres la Princesa de mi vida...la que tiene las medidas que buscaba yo
Porque eres la modelo de esta historia...la que me sube a la gloria y me baja otra vez

Quiero ser para siempre el dueño de tus besos
y meterme en tus sueños pero sin regreso
quiero ser la razón de toda tu existencia
el pirata que se robó tu corazón...

Hoy yo no sé ¿Qué pasará?
con este amor tan grande que sentimos hoy
solo pienso en quererte y adorarte tanto
que sobren los besos que te voy a dar
y sé que en nuestros sueños solo somos dos
no quiero que se acaben para no faltar!!!

No sabes lo que dicen los latidos fuertes de mi corazón
ven y escucha mi pecho "Tú eres la culpable de esta gran pasión"

Quiero ser de tu vida tu mejor locura
el mismo que te haga volver a la cordura
quiero ser la pasión que te quema por dentro
los besos más ardientes de tus aventuras

Porque eres la Princesa de mi vida...la que tiene las medidas que buscaba yo
Porque eres la modelo de esta historia...la que me sube a la gloria y me baja otra vez

Quiero ser para siempre el dueño de tus besos
y meterme en tus sueños pero sin regreso
quiero ser la razón de toda tu existencia
el pirata que se robó tu corazón...

lunes, 27 de febrero de 2012

Por qué me preguntas ¿Qué Siento Mi Amor?


Por qué me preguntas ¿Qué siento mi amor?
Al buscar tus ojos en la oscuridad
Al sentir tus risas
Tu aroma y fragancia
Tus pechos, tus ansias
O tu soledad…

No puedo saber ¿Cuánto te amaré?
Yo que más quisiera
Pero no lo sé…
Puedo prometerte solo en esta vida
Que mientras yo viva
No te olvidaré…

Porque tú eres a quien yo buscaba
En los cuentos de hadas
De amor e ilusión…
Para entregarte todos mis suspiros
Y los lindos sueños
De mi corazón…

No me preguntes ¿Qué es el amor?
Es buscar tu sombra
Cuando tú no estás…
Es mitigar tu ausencia en la alcoba
Sin ver tu silueta
Llena de frialdad…

No puedo saber si al rozar tus labios
Me pierda en los sueños
De tu juventud
Si quieres seguir por siempre a mi lado
Sonriendo en las calles
De la gratitud…

Porque tú eres a quien más he amado
A quien yo he deseado
Con loca pasión…
Y al escuchar tu voz sin pretextos
Te he escrito entre versos
Más de una canción…

No me preguntes ¿Qué quién se ama más?
No puedo saberlo
¿Quién mide el amor?
Es como el fuego que fluye por dentro
Y hace que se encienda
Hasta el corazón…

No puedo saber si al pasar los años
Sientas lo que sientes
Por mí nada más…
Habrá más amores que anhelen tus labios
Pero de igual forma
Nadie te amará…

Porque tú eres la luz de mis días
La filosofía
Que hay en mi existir…
Sin ti no podría sentir alegría
No sé quien sería
Sin tu sonreír…


sábado, 25 de febrero de 2012

Realismos Mágico...



Cómo imaginar que no eras realidad…y que no era cierto lo que me decías
Aunque lo medite, hoy no puedo entender como pude creer en tus fantasías
Tantas ilusiones pérdidas, y días…y noches enteras en que te soñé
Anclada a mi pecho y fundida en mis labios…entre aquellos sueños que yo imaginé
Lo que duele tanto es haber dedicado mi tiempo…mis horas pensando en tu amor
Inocente aquel que crea en tus palabras, porque tú eres sinónimo de dolor
No debes amar. ¿Amar para qué? Te amé como a nadie y me heriste ayer
Ahora me pregunto que hiciste los besos y los tantos sueños que solías tener…


Mentías tan bien, con tus historias, que tu “Realismo” superó a “Cien Años de Soledad”
Ahora también si más recuerdo, y a “Las Mujeres de Adriano”
Rompiste lo “Mágico” de tus ojazos…y como llegaste supiste marchar
Intenté encontrarte y me perdí en tus pasos
A dónde se fue la que me juró amar…


Más cuando se ama se busca en la vida a aquel que se quiere hasta el fondo del mar
Aunque había barreras que impedían lo nuestro, juramos que esto si iba a funcionar
Restaré importancia a lo sucedido, si te has alejado ¿Yo qué puedo hacer?
Imposible entonces es que sueñes conmigo, no soy de los hombres que ruega un querer
Muchas ilusiones me forjé contigo, no voy a negarlo ¿Y negarlo por qué?
O acaso es porque “ahora te hayas ido”
No puedo decir “lo que yo te adoré”.


Cuando me aferré a tus ilusiones, lo hice de una forma…sincera no más…
Al recordar hoy tus palabras dijiste: “que esto no era un sueño, sino realidad”
Reiré como un niño al pasar los años si nos encontramos aunque sea una vez
Razones me sobran para hablar contigo, y decirte de frente “lo que yo te amé”
Iré con mis sueños y mis ilusiones, aunque ahora me duela que esto acabe así
Lo menos pensado es lo que ha pasado, y lo menos deseado es perderte ahora a ti
Lamento de veras, no tengas palabras que expliquen a mi alma lo que sucedió
O al menos confieses lo que ha sucedido, “hoy busco y no encuentro a quien conocí yo”


martes, 21 de febrero de 2012

No Era Real...

Bueno, al final supongo que ella era artificial, sí, como muchas de las de ahora, pero no de las que yo conocía, sino de las que me contaron algunos amigos, o vi en recientes películas. De las que confunden las cosas fácilmente, o creen que el amor es un juego y a amar se aprende jugando. De las de rostros superfluos que no creen indelebles las huellas del tiempo.

Su rostro de marfil me ilusionó, no lo puedo negar. Ahora al pensarlo bien, me pareció verla en varios maniquís de las vitrinas por donde me pasee varias veces en las tiendas de la Diagonal. Pero ella no me miró...porque no era real...

Nos conocimos por casualidad y aunque dicen que no existen, sé que fue una casualidad. Ella estaba aburrida de su rutina según decía, y yo tan solo me acostumbré a escucharla, y a escucharla, pero creo que jamás me escuchó ella a mí. Hoy no me importa, a lo mejor ella se lo perdió. Me fui no sé si enamorando de su voz, o de las cosas que me iba contando cada día. Era encantadora y me ponía a vagar en otras latitudes. Pero nada perdura solo por eso, las relaciones son algo más, algo donde no te sientas esa vía de escape de sus tantos caprichos, un somnífero cuando sienta sueño.

He amado de distintas formas, menos de las que hubiese querido, pero no se decide cuándo hacerlo, el amor llega solo. Si se busca rara vez sale bien, a lo mejor eso nos pasó. Buscamos algo forzado y al final lo forzado termina rompiéndose, ¿o a alguien le quedan dudas? No me arrepiento de haberla conocido, como de nada de lo que he hecho en mi vida, si de algunas cosas que no debieron pasar, pero pasaron.

Me gustaría haberla abrazado como se lo prometí, besarla a fuego lento, de esa forma ardiente en sus pechos de colinas, y robarle los sueños que nunca le robé. No la volví a buscar, tal vez era mejor que todo quedara así, a lo mejor ella lo prefería. Así como apareció en mi vida, desapareció, como una ilusión, un espejismo. Quizás fue algo antagónico a lo que pensé. No me gustan los amores de ficción, soy más realista aún con mi romanticismo implícito.

Dice una historia que ley una vez, que cada quien da lo que tiene, y cada quien ofreció aquí lo que tenía. No sé si fue mucho o poco lo que ofrecí, pero fui sincero y me entregué totalmente a sus sueños de cristal. A veces me pregunto ¿cómo amar a quien no se deja amar? fue como un crucigrama que no pude descifrar.

No sé si algún día muy lejano o cercano nos reencontremos, si su voz tenue me vuelva a envolver, o ya la encuentre lejana y distante como ella a mí, y no nos reconozcamos entre tanta gente.

lunes, 20 de febrero de 2012

Tu Brújula Me Marcó El Camino Que Yo No Debí Seguir...

No me preguntes, que no sabría responderte. Tal vez con los años argumente una respuesta solida ante todo esto, pero ahora es mejor divagar en las esferas de lo incomprensible, de eso que creí de ti y se me escapó como el humo de un cigarro.

Allí acostada recuerdas también lo diferente que fui, porque no todos somos iguales aunque lo parezcamos, eso lo sabemos bien tanto tú como yo. No es la primera vez que se me rompen los sueños...no sé si será la última...pero también se desvanecen como los colores del arco iris. Para que saborear labios irreconocibles, o visualizar ojos que jamás me vieron como realmente fui. Amar no es tan fácil como escribir los cuentos que escribo, a los cuales les pongo el final que quiero. Es una lotería saber que amor te toca.

Te toqué varias veces entre sueños, y roce tu cuerpo desnudo con mis dedos, pero sin querer me desperté del sueño, no de esa realidad que tanto profesabas...bastó con una sola frase para entenderte, pero ya está, para qué dar más vueltas que la tierra, si todo lo has decidido sola con tu brújula, siempre le diste la dirección a lo nuestro, decidías el camino a seguir porque te amé. Si te amé, tal vez con esta manera distinta que tengo de hacerlo.

No me gusta manipular, ni que lo hagan conmigo. Amar es sinónimo de libertad, libertad para decidir lo que queremos y como lo queremos, para soñar despiertos sin temor a quedar solos en el camino que nos habíamos forjado. Pensé que caminaríamos muchos caminos juntos, agarrados de la mano, fijar mis miradas y clavarlas en las pupilas de tus ojos, mientras te entregaba mis mejores besos, y te decía lo que había visualizado de los dos con los años.

Hoy al no encontrarte en mis mañanas y presenciar solo tu ausencia, es más frío el frío que siento, y más amplias las horas en soledad. Te busco y te disipas como la aurora, tu brújula te marcó el camino lejos de mi. A lo mejor fue que me engañé creyendo que en realidad me amabas, No se puede creer en todo lo que se escucha, y hoy es inevitable sentir este dolor que siente mi alma. ¿Que quién da más? obviamente el que más quiere, el otro se acostumbra a esas comodidades. Lo malo no es querer demasiado, sino a la persona equivocada, porque ella jamás lo entenderá...

No hay edades, ni distancias, para el amor...solo basta con dejarse llevar como una pluma entre los vientos hacía donde sus corrientes nos lleven, cupido marca el camino y lo demás es magia. Las sonrisas salen solas, y se siente una alegría eterna.

Tu brújula me marcó el camino que yo no debí seguir...

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